No sólo juega Kyle Singler en este Lucentum Alicante. Hoy ante el Blancos de Rueda Valladolid el esfuerzo colectivo de los alicantinos ha apabullado a su rival, que no pudo hacer sino capear como pudo el temporal. La defensa – y el ataque – de los de Vidorreta ha rayado en la excelencia, lo que ha dejado el encuentro sentenciado tras un grandísimo segundo periodo de los locales. (fotografía: ACB Photo / Óscar Gimeno)
Redacción Alicante | NOSTRESPORT.COM 7-7. Esa fue la última ocasión en la que el Blancos de Rueda Valladolid estuvo cerca de su rival. Y hablamos del minuto 5. Desde ahí hasta el final, erl choque sólo tuvo un color, el blanco del Lucentum Alicante, que no dio opción a su rival. Los pucelanos buscaban más el juego interior en este inicio de partido, mientras que los locales se decantaban por el juego de sus exteriores. Dos mates de Ivanov a pase de Llompart marcaron las primeras diferencias (15-7, minuto 6), lo que obligó a Luis Casimiro a pedir tiempo muerto para intentar reconducir la situación. Y es que la defensa del Blancos de Rueda Valladolid dejaba mucho que desear hasta el momento, pues los tiradores de Lucentum no estaban defendidos en el momento del tiro. Sin duda, los de Vidorreta estaban mucho más metidos en el partido, como lo demuestra el marcador de los siguientes dos minutos, 8-2 para los locales (23-9). El tiro exterior pucelano no entraba, y prácticamente todas las opciones de ataque de los visitantes eran en jugadas de 1×1 o en balones interiores.
En el inicio del segundo cuarto, los dos entrenadores comenzaron a mover el banquillo, aunque en estos primeros minutos nada parecia que iba a cambiar. Las diferencias iban en aumento para los alicantinos, que seguían muy intensos en defensa. Y es que el electrónico ya registraba diferencias importantes (37-14, minuto 14), sin que por parte del Blancos de Rueda se vislumbrara algún atisbo de reacción. La defensa vallisoletana no estaba fina, especialmente en los exteriores, y su ataque tampoco daba mucho lugar a la esperanza. Luis Casimiro intentó variar el ritmo del choque con una defensa zonal 3-2, pero el principal motivo de preocupación para el técnico manchego no era sólo la defensa, sino también el ataque, que ni era fluido ni tenía muchas ideas. Además, los locales no estaban por la labor de facilitar las cosas a su rival, y seguían muy centrados tanto en defensa como en ataque (8/9 en triples en este cuarto).
Las diferencias iban en aumento cada minuto (40-14, minuto 15; 50-15, minuto 18), haciendo que la afición local premiara a los suyos con una ovación por todo lo alto al retirarse al descanso. Y no era para menos, ya que con un triple de Llompart se alcanzó la máxima diferencia hasta el momento, +36 para el Lucentum (56-20) justo en los instantes finales de esta primera parte.
Tras el reglamentario paso por vestuarios, era de esperar que el Blancos de Rueda saltase a la cancha con otro talante. Al menos, su ataque comenzó a estar un poco más elaborado, tratando de dar ese pase extra que los entrenadores siempre piden. Pero el principal problema para los de Casimiro no estaba en el ataque, sino en la defensa, pues el ataque alicantino seguía al mismo ritmo, con buenos porcentajes (aunque sin alcanzar los registros del segundo cuarto) y una excelente lectura de la defensa pucelana, que no estuvo ni intensa ni agresiva durante todo el choque. Las diferencias se mantuvieron siempre cercanas a los 30 puntos favorables a Lucentum, dejando el choque ya sentenciado – si es que no lo estaba mucho antes- para los locales.
El último cuarto prácticamene sobró, pues tan sólo sirvió para ver durante 10 minutos más cómo el Lucentum se mostraba muy superior a un Blancos de Rueda Valladolid que mucho deberá trabajar esta semana si no quiere dejar que se le complique la permanencia ya desde el inicio de la temporada; la próxima semana recibirá a todo un Caja Laboral de Vitoria, y puede verse ya muy abajo en la clasificación. En los minutos finales, los visitantes maquillaron un tanto el resultado durante algunos instantes (la diferencia bajó hasta los 25), aunque a base de acciones individuales y con poco trabajo colectivo. Sin duda, este era un partido de la Liga de los modestos, aunque por lo visto en la cancha alicantina la distancia entre las dos escuadras es, a día de hoy, más grande de lo que cabía esperar.
FOTOGRAFÍAS: ACB Photo / Óscar Gimeno
FICHA TÉCNICA
Lucentum Alicante, 91: Llompart (9), Dewar (11), Singler (17), Ivanov (11) y Barnes (8) -cinco inicial- Hazell (12), Stojic (12), Freire (3), Koné (4), Urtasun (4) y Jódar (0).
Blancos de Rueda Valladolid, 91: Dumas (4), García (7), Robinson (9), Touré (11) y Bagaric (4) -cinco inicial- Seawright (6), Martín (6), Umeh (11), López (3) y Uriz (3).
Parciales por periodos: 25-11, 31-9, 13-22, 22-22.
Árbitros: Sres. García González (nº 15), Cortés (nº 44) y Castillo (nº 50). Sin excluidos.
Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 4 de la Liga Endesa 2011/2012, disputado en el Centro de Tecnificación de Alicante ante unos 4.500 espectadores.