Mendilibar rememoró la película de los hechos y encontró el desarrollo de una acción capital para la evolución final de la confrontación entre el Levante y el Barcelona; la pena máxima que supuso la marcha del terreno de juego de Loukas Vyntra tras ser castigado con cartulina roja cuando el primer acto tocada a su fin y el Barça ya había impuesto su jerarquía en el marcador tras la diana de Neymar. “La jugada del penalti nos ha roto”, advirtió para ampliar la información manejada “sobre todo la expulsión”.
El preparador levantinista manifestó la complicación adicional que entraña afrontar el desafío que marca el Barcelona con un jugador menos sobre el campo y ya en desventaja. La misión se convirtió prácticamente en una aventura quimérica para su equipo. Las dificultades se agolparon y el formato de la confrontación varió de manera radical. “Con uno menos contra el Barcelona y ese resultado es mucho más difícil. Ellos se han sentido más cómodos todavía y las oportunidades que han tenido las han aprovechado”.
Mendilibar ratificó el planteamiento exhibido durante el primer tramo de la confrontación por parte de sus pupilos. El técnico plantó dos líneas muy acentuadas y solidarias con la intención de apelar al contragolpe para acercarse a los dominios de la meta defendida por Bravo. “Sabemos que es muy difícil jugar al Barcelona, tiene muchos recursos para solventar los problemas y hoy hemos recurrido a esperarles y salir a la contra. Hemos tenido dos buenas salidas en las que hemos podido hacer gol con 0-0, pero el 0-1 y el penalti nos han roto”.