La escoba de Pablo Hernández barrió al equipo belga de la Europa League con un Valencia eminentemente ofensivo pero que sufrió demasiado, como viene siendo habitual, para cerrar su objetivo y encarar su próxima cima en la competición, el Werder Bremen alemán. La afición lo festejó con la ola mexicana y ovacionó a un equipo que se vació sobre el terreno de juego.
José Benavent | NOSTRESPORT.COM
Difícil explicación tiene que un equipo que se muestra tremendamente superior a su rival, que a los 20 segundos está ganando 1-0, que tira 24 veces a puerta y que saca 12 córners sufra tanto para superar una eliminatoria de Europa League. Y es que el Valencia ofreció a su público ocasiones de todos los colores para golear al Brujas pero lo alternó con errores no forzados (casi casi de bulto) que bien podían haber dado al traste con las aspiraciones blanquinegras de acceder a los octavos de final. Los de Emery combinaron con sumo acierto y desarbolaron a un rival muy flojo e inferior pero fallaron enormemente en los últimos metros, donde no estuvieron acertados ni David Villa, ni Juan Mata (que, a pesar de abrir la lata, falló lo imperdonable) ni Zigic.
Unai Emery dio la titularidad a César también en Europa y sorprendió con un dibujo 3-4-3 situando a Marchena, Dealbert y Albelda como tripleta defensiva; Miguel por la izquierda y Pablo por derecha; Baraja y Éver Banega en la medular, y arriba con Villa, Zigic y Mata. Un once eminentemente ofensivo donde los únicos defensas naturales sobre el campo eran Miguel y Dealbert y que alcanzó un fútbol combinativo que hasta la fecha no se había visto en Mestalla en la actual temporada.
El tempranero gol de Mata, apenas iniciado el encuentro, espoleó al conjunto blanquinegro que, impulsado por la buena entrada y el ambiente que dio la afición al partido, pudo golear al Brujas en veinte minutos en que se dejaron escapar clarísimas ocasiones. El tramo final de la primera mitad resultó más anodino, con un Brujas que comenzó a sentirse cómodo sobre el terreno de juego ante los amagues locales pero la falta de pegada que mantenía vivos a los belgas. Ello, unido a errores garrafales de la zaga valencianista hicieron que a más de uno se le pasara por la cabeza el empate, sobre todo en algunos lances aislados en el último cuarto de hora de encuentro. Y es que César cerró el debate en torno a la portería solventando de manera impecable dos mano a mano con delanteros visitantes que le vieron muy grande a él y muy pequeña a la portería.
La prórroga siguió por los mismos derroteros, con un Valencia lanzado al ataque, buscando el segundo gol, y un Brujas timorato, dando por buena la derrota mínima y esperando que llegara la ocasión de dar el zarpazo definitivo o, incluso, la suerte de los penaltis. El gol de Pablo abrió definitivamente la puerta de la remontada local y los seguidores lo festejaron haciendo la ola mexicana y llevando en volandas a su equipo hacia una victoria que certificó el extremo castellonense con su segundo tanto de la noche. Los de Emery habían volteado el mal resultado de la ida, la afición ya respiraba tranquila pero ahora el escollo a superar será de mayor entidad, el Werder Bremen alemán (con el que hay una herida abierta) y con el primer partido en el coliseo valencianista.
Ficha del partido
Valencia CF 3: César; Marchena, Albelda, Dealbert; Miguel, Pablo Hernández, Baraja (Alexis, m. 46), Éver Banega; Mata (Maduro, m. 119), Zigic (Joaquín, m. 58) y Villa.
Brujas KV 0: Stijnen, Donk, Hoefkens, Alcaraz, Klukowski, Perisic, Geraerts, Odjidja, Lestienne (Dahmane, m. 82), Kouemaha y Sonck (Akpala, m. 91).
Goles: 1-0 Mata (m. 1), 2-0 Pablo (m. 97), Pablo, 3-0 (m. 117)
Árbitro: Claus Bo Larsen (Dinamarca) amonestó a los locales Villa y Baraja y a los visitantes Kouemaha, Odjidja y Klukowski.