El empresario valenciano, Ramón Aznar, está muy interesado en comprar el equipo granota siempre y cuando el presidente del club, Julio Romero, y el ex dirigente, Pedro Villarroel, estén dispuestos a negociar. Aznar tiene una gran relación con la entidad levantinista, especialmente por medio de Vicente Andreu, uno de los interventores judiciales que gestionan la entidad desde que se declarara en concurso de acreedores el pasado verano.
Víctor Moreno | NOSTRESPORT.COM
El empresario valenciano, Ramón Aznar, está muy interesado en comprar el equipo granota siempre y cuando el presidente del club, Julio Romero, y el ex dirigente, Pedro Villarroel, estén dispuestos a negociar. Aznar tiene una gran relación con la entidad levantinista, especialmente por medio de Vicente Andreu, uno de los interventores judiciales que gestionan la entidad desde que se declarara en concurso de acreedores el pasado verano.
Ramón Aznar quiere tener la garantía del Ayuntamiento de Valencia de que en un breve espacio de tiempo se recalifique el suelo que ocupa el estadio Ciutat de València. Para ello, quiere citarse con la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, y mantener una entrevista que pueda llevar a buen puerto el sueño del ex dirigente valencianista. Asimismo, en los últimos días se ha anunciado una oferta de un grupo inversor valenciano para hacerse con el 80 por ciento de las acciones del club levantinista. En dicha oferta podría entrar el propio Ramón Aznar, siempre y cuando el ex mandatario Pedro Villarroel esté dispuesto a negociar la operación. No obstante, se cree que Villarroel no está dispuesto a vender el club bajo ningún concepto.
En cuanto a lo estrictamente deportivo, Miguel Ángel Tena, central levantinista, tiene motivos para volver a sonreír, y es que debutó en liga el pasado domingo contra el Eibar después de haber estado relegado a la grada durante varios meses. El central del Levante UD comentaba que “en los primeros partidos la cosa andaba bien, y no quedaba otra que trabajar y esperar una oportunidad. Pero, luego, el equipo no puntuaba, el mister realizaba los cambios y yo seguía sin entrar en la dinámica. Ahí me sentía decepcionado y piensas muchas cosas. Pero aún no me había planteado acudir al mercado invernal. Por mi forma de ser nunca bajo los brazos”, apuntó.
Tena nunca perdió la esperanza y se sintió jugador del Levante desde el primer día, por lo que no le sorprendió su debut: “El mister me dijo que contaba con opciones de salir y a pesar de que no fuera en mi puesto, lo esperaba con ganas”.