El brasileño Wellington, cedido por el Arsenal y cuyo transfer llegó a última hora de la mañana del viernes, ha sido pieza clave en un partido que se ponía muy cuesta arriba tras dos hachazos de los delanteros del Almería, Ulloa y Goitom, dos verdaderos cracks propios de la primera división que anotaron sendos goles en la portería de Maestro. Gato y el debutante Wellington sacaron el partido adelante con sus dos goles.
Redacción | NOSTRESPORT.COM
Empate más que merecido, emoción, fútbol total y samba brasileña para completar un partido memorable que ha sabido a gloria entre los aficionados del Deportivo que han disfrutado casi como si hubieran ganado. El brasileño Wellington, cedido por el Arsenal y cuyo transfer llegó a última hora de la mañana del viernes, ha sido pieza clave en un partido que se ponía muy cuesta arriba tras dos hachazos de los delanteros del Almería, Ulloa y Goitom, dos verdaderos cracks propios de la primera división que anotaron sendos goles en la portería de Maestro. Por suerte, el onmipotene Gato y el debutante Wellington sacaron el partido adelante con sus dos goles.
Excelente la entrega, dedicación y capacidad de superación de los futbolistas, pero más encomiable el comportamiento de los más de 4200 aficionados que llenaron el Collao pese a las temperaturas polares. Los alcoyanistas apoyaron a su equipo en los buenos pero especialmente en los malos momentos cuando el Almería amenazaba con el triunfo. Comunión total entre afición y plantilla que abandonaron el estadio con una sensación más que dulce y un punto que huele a permanciencia.
El partido comenzó con atrevimiento andaluz y concentración total por parte del Deportivo Alcoyano. Pero volvió a repetirse la misma historia que el día del Celta, encajar un gol antes del minuto 10. Goitom habilitaba un pase de la muerte desde banda izquierda que remataba totalmente solo y a placer el pichichi de la Liga Adelante, Ulloa.
La reacción alcoyanista no tardó con un acoso y derribo sobre la puerta de Esteban que a punto estuvo de materializarse el goles. La primera gran ocasión alcoyana se registraba en el minuto 23 cuando Álvaro, que finalmente se recuperó de su torticolis tras varias horas de fisioterapeuta, se adentraba en el área en una de sus características diagonales. El balón quedaba muerto en el punto de penalti y Paco Esteban, sólo, la enviaba a las nubes. En el 29 era Carrión el que cabalgaba la banda izquierda para centrar nuevamente para que Esteban otra vez, la rematara de cabeza floja a las manos del portero.
La segunda mitad comenzaba con una intensidad frenética. Así, en el 57 Álvaro provocaba hábilmente una falta que además de sacarle la tarjeta a Rafita acababa en el empate a 1. Diego la botaba y Gato aprovechaba el rechace para remachar entre la melé de defensores y atacantes.Poco duraba la alegría blanquiazul pues en el 62 subía el 1 a 2 en el marcador gracias a un toque sutil de Goitom que aprovechaba un pase milimetrado entre a zaga de Verza.
Minuto 64. Wellington substituye a Fran Miranda y se mete al Collao en el bolsillo con dos regates de ensueño y dos centros que levantan al aficionado de la butaca. Paco Esteban la vuelve a tener solo para rematar a placer fuera cuando se cantaba el gol del empate.
Las prisas llegaban y el Alcoyano se la jugaba con continuas envestidas. El recién llegado del Arsenal Wellington, lo intentaba en el 76, con un chut también fuerte y colocado pero por la izquierda de Esteban lejos del palo. Y en el 85 la samba acababa de aterrizar en el templo alcoyansta con una internada de Rafa Gómez por banda derecha que remachaba al fondo de la red Wellington cuando la pelota parecía que se escapaba por la línea de fondo. Gracias Wellngton. Empte a la butxaca.
Para finalizar, una ocasión por cada bando. La más clara del ex alcoyanista Pallarés, quien solo y a placer aunque en fuera de juego, la lanzaba fuera ante el asombro del respetable. Y la definitiva, de Diego, con un chupinazo desde fuera del área que Estaban sacaba con una mano milagrosa.
(Fuente: C.D Alcoyano/ Foto: Emilo Jareño)