Todo estaba dispuesto para que Santiago Sanz, el atleta en silla de ruedas más laureado de España, y natural de Albatera, consiguiera la única medalla que le falta a su palmarés, el oro en una Olimpiada. Pero la fortuna no le ha acompañado. Santiago afrontaba ya su últimos seiscientos metros y desafortunadamente se chocó con un cono en el último giro cuando acariciaba el bronce. Allí acabó su maratón.
Redacción | NOSTRESPORT.COM
Todo estaba dispuesto para que Santiago Sanz, el atleta en silla de ruedas más laureado de España, y natural de Albatera, consiguiera la única medalla que le falta a su palmarés, el oro en una Olimpiada. Pero la fortuna no le ha acompañado. Santiago afrontaba ya su últimos seiscientos metros y desafortunadamente se chocó con un cono en el último giro cuando acariciaba el bronce. Allí acabó su maratón.
Santi era el rival a batir en los 42,195Km de recorrido que separaron la Plaza de Tiananmen del grandioso estadio del Nido. La mañana anterior había disputado de final de los 800m sin gran fortuna, acabando en un quinto puesto, realmente cuarto al subir de categoría al japonés Ito Tomoya que acabó imponiéndose.
Sanz salía a disputar su cuarto maratón. Tenía la segunda mejor marca de la historia (1h43´46´´) y era campeón mundial de la distancia, a pesar de que no ser su especialidad. Este año y el pasado se ha centrado en entrenar los 5000m y en breve pasará a entrenar los 10000m, debido a su juventud (27 años). El atleta de Albatera ya tiene dos platas y dos bronces conseguidos en Sidney y Atenas, pero le faltaba subir a los más alto del podio.