El 29 de junio de 1997 el Elche consiguió el ascenso a Segunda División tras ganar en el estadio de Lasesarre al Barakaldo. Un ascenso que fue considerado prácticamente un milagro, ya que tras empatar a cero en Elche ante el Córdoba en la cuarta jornada de la promoción de ascenso las posibilidades eran remotas.
Redacción | NOSTRESPORT.COM
El 29 de junio de 1997 el Elche consiguió el ascenso a Segunda División tras ganar en el estadio de Lasesarre al Barakaldo. Un ascenso que fue considerado prácticamente un milagro, ya que tras empatar a cero en Elche ante el Córdoba en la cuarta jornada de la promoción de ascenso las posibilidades eran remotas. Pero un triunfo por 4-0 en casa ante el Barakaldo avivó unas opciones que seguían siendo mínimas.
El Elche necesitaba ganar sí o sí en Lasesarre de Barakaldo, pero también esperar que el Deportivo B no venciese o el Córdoba no lograse la victoria por más de dos goles en el duelo que les enfrentaba en Riazor. El Elche estuvo arropado por 1.500 aficionados que creyeron en el milagro y se desplazaron a tierras vascas.
El gol de Enric Cuxart a los tres minutos de juego puso las cosas de cara para el equipo entonces dirigido por Ciriaco Cano. Pero Dani Marín fue expulsado en el minuto 25 y el Elche tuvo que jugar durante 65 minutos con un futbolista menos. Los franjiverdes se defendieron a la heroica y las buenas intervenciones del guardameta Patxi Iru evitaron el empate local.
Pero el Elche también ‘jugaba’ en Riazor, en un partido que podía acabar con las esperanzas de ascenso. El Deportivo B sólo necesitaba un gol para lograr el triunfo y evitar el regreso franjiverde a la categoría de plata, pero fue el Córdoba el que marcó en el minuto 60 por mediación de Quero. Ahora ya tenían que ser dos goles o bien del Deportivo B o del Córdoba para impedir el ascenso.
El resultado no se movió en Riazor y tampoco en Lasesarre. Y cuando el colegiado Téllez Sánchez decretó el final del encuentro en Barakaldo el campo fue invadido por los seguidores franjiverdes, mientras que en Elche las principales avenidas de la ciudad se llenaron de aficionados con banderas festejando el histórico regreso a Segunda División.