Alonso García Pérez | NOSTRESPORT.COM
El Levante respira y no se lo cree, lo cual es clave para no relajarse y seguir al nivel que está demostrando en las últimas jornadas (decir que el Levante estaría es puestos Champions solo superado por Valencia (17), Madrid (19) y Barcelona (22), si miramos la clasificación de la segunda vuelta), pero todo esto son datos y estadísticas que apuntan al optimismo pero que no hacen que un equipo se mantenga en primera si no consigue finalizar como mínimo en el puesto 17 a final de temporada.
Y es que el Levante está haciendo del Ciutat de València el fortín que necesitaba imponiéndose incluso a rivales de mayor entidad y dando la cara fuera de casa donde los resultados también están acompañando.
Pero queda un tema pendiente en el Levante y es el de rematar los partidos. Porque el día de Villarreal hubieron ocasiones para matar, el día de Almería más todavía, el día de Osasuna también y la pasada jornada ante el Espanyol también las tuvieron. Parece un aspecto a mejorar puesto que estos partidos se resolvieron por la mínima y el equipo acaba sufriendo porque los rivales aprietan mucho buscando el gol del empate.
Además los cambios que introduce Luis García suelen buscar frescura arriba para poder salir a la contra y rematar el partido, pero parece que cuando se encuentran con ocasiones claras no terminan de creérselo y esto debe cambiar, de todos modos el sufrimiento es más satisfactorio si se consigue el objetivo deseado.