Tras el empate entre Levante y Sporting en unas convenientes tablas, la afición granota no le gustó nada la actitud del equipo y lo despidió entre abucheos, ya que entendían que no lo dieron todo para ganar el encuentro. La reacción de la grada encendió la mecha de algunos jugadores, especialmente la de Felipe Caicedo.
Marcelo Giordano | NOSTRESPORT.COM
El pasado domingo, tras concluir el partido entre Levante y Sporting en unas convenientes tablas, los aficionados del Ciutat de València decidieron hablar, y no con muy buenas palabras. A la afición granota no le gustó nada la actitud del equipo y lo despidió entre abucheos, ya que entendían que no lo dieron todo para ganar el encuentro. La reacción de la grada encendió la mecha de algunos jugadores, especialmente la de Felipe Caicedo.
"Nosotros somos un equipo que lleva poco tiempo en Primera, viene de situaciones muy malas, que no hay ni un solo centavo y estamos en la posición número nueve. ¿Qué quieren? No es justo, porque lo damos todo siempre. No es lógico que ahora vengan a abuchear, a hacernos gestos con los brazos como si no lo diéramos todo". Estas fueron las duras declaraciones del ariete ecuatoriano, visiblemente enfadado con la actitud de su afición.
Si bien cierto es que ambos equipos dieron una muestra de indolencia y de no agresión sobre el campo, también lo es que en la situación actual del Levante, Orriols debería ser una fiesta cada domingo. Prácticamente salvados y novenos en la clasificación es una situación que ni los más optimistas podían pensar.
¿Afición desagradecida o falta de profesionalidad en los jugadores? Un conflicto que esperemos que no vaya a más entre un equipo y una afición que en los últimos dos años ha demostrado un grado de unión ejemplar.