Los salineros querían volver a ganar en el enfrentamiento ante un Cuatro Rayas Valladolid que pretendía vencer sin complicaciones. Igualados en la tabla, pero con ambiciones en desacuerdo el choque se presentaba ante un Cecilio Gallego como una lucha de titanes. Los aficionados respondieron a la llamada del club, que pretendía dar un susto a sus adversarios.
Redacción | NOSTRESPORT.COM
Los salineros querían volver a ganar en el enfrentamiento ante un Cuatro Rayas Valladolid que pretendía vencer sin complicaciones. Igualados en la tabla, pero con ambiciones en desacuerdo el choque se presentaba ante un Cecilio Gallego como una lucha de titanes. Los aficionados respondieron a la llamada del club, que pretendía dar un susto a sus adversarios.
Inesperadamente, Torrevieja inició el encuentro como si fuera una final, aunque desaprovechó las superioridades y muchas veces se topaban con el guardameta visitante. Después de dominar los primeros diez minutos, los vallisoletanos igualaron el match para luego volvieron a ir por detrás en el marcador. La diferencia al descanso hubiera podido ser bastante amplia pero los visitantes consiguieron reducir distancias y evitaron muchos lanzamientos con una buena defensa, resultado 12-10.
Los siguientes treinta minutos trajeron desesperanza al bloque azulón, que veía como los de Pucela remontaban y empezaban a echar tierra de por medio. Con la ayuda de la hinchada, el conjunto dirigido por Manolo Laguna logró, de nuevo, coger las riendas del partido. Pero el desgaste físico condicionaba la velocidad de balón de la formación alicantina que les impidió sacar los dos puntos. A falta de 34 segundos vieron como sus contrincantes empataban el partido a 25 que les dejaría en la séptima plaza por detrás de los visitantes. La próxima jornada los de Torrevieja se trasladarán a Huesca, un rival factible pero peligroso en casa.