El Ontinyent volvió a dejar escapar un partido que mereció ganar de calle y en el que se vió un gol para enmarcar. En una primera mitad abrumadora los ontinyentins desaprovecharon hasta cinco claras jugadas de gol ante un Orihuela que apenas piso campo local. Mayor, que cuajó una gran primera parte, encaró por dos veces a Alberto, pero el meta oriolano se convirtió en la figura del choque.
Redacción | NOSTRESPORT.COM
El Ontinyent volvió a dejar escapar un partido que mereció ganar de calle y en el que se vió un gol para enmarcar. En una primera mitad abrumadora los ontinyentins desaprovecharon hasta cinco claras jugadas de gol ante un Orihuela que apenas piso campo local. Mayor, que cuajó una gran primera parte, encaró por dos veces a Alberto, pero el meta oriolano se convirtió en la figura del choque, abortando las ocasiones del delantero local y más tarde un cabezazo de Antonio. También Jony remató fuera un balón que remató en clara ventaja.
La segunda mitad empezó como concluyó la primera. El lateral Alex se mostró muy incisivo en los primeros minutos y dos centros suyos merecieron gol.El primero se estrelló en el palo, el segundo fue rematado espectacularmente por Mayor, ligeramente desviado.
En el minuto 22 llegó la maravilla. El extremo zurdo local, Dieguito, se disfrazó de Maradona y diseñó una obra de arte; un golazo de bandera. Controló en banda izquierda y fue buscando la meta adversaria deshaciendose de todos los rivales que le salían al paso hasta batir a Alberto. Gritos de "torero, torero" y pañuelos en la grada saludando uno de los mejores goles vistos en el Clariano.
El Orihuela que había avisado con un par de ocasiones bien conjuradas por el meta Rangel, logró el empate a falta de nueve minutos cuando Kily, tras recibir un balón peinado por Espadas, engatilló de primeras raso y cruzado.
Fuente: A. Reig.- www.ontinyentcf.es