Se acabó, adiós a la Asobal, pero lo importante es que los espartanos saguntinos murieron luchando y dejaron una gran imágen a su hinchada ante un equipo con un buen potencial como es el Cuatro Rayas Valladolid. La temporada que viene, Alser Puerto Sagunto, afrontará una nueva etapa en una división menor para volver a alcanzar la categoría de honor. Final del partido 25-26.
Arnau Alonso | NOSTRESPORT.COM
Demasiado complicado era ganar, y demasiado complicado era salvarse y eso tanto la hinchada como los jugadores, como Alberto Estornell lo tenían claro. Pero no se dieron por vencidos antes de hora. El ovni se llenó, los jugadores se dejaron la piel en el campo y el técnico rojiblanco se volcó con el equipo. El ambiente antes de empezar el choque era mágnifico, una tarde que era digna de recordar.
Sonó el pitido que daba inicio al encuentro entre Alser Puerto Sagunto y Cuatro Rayas Valladolid, los rojiblancos se jugaban la permanencia y los pucelanos, asegurarse la plaza en la Liga de Campeones. Los dos bloques empezaron fuertes y el marcador no se decantaba hacía ningún lado. Pero los jugadores de Pastor, sacaron su valía para adelantarse y dejar una amplía ventaja durante unos diez minutos largos para los de casa. Por suerte, al saber que este partido les podía costar la liga, la formación saguntina se puso las pilas y redujo las diferencias dejando un 12-14 al descanso.
Reanudado el juego, Bruixola demostró que quiere seguir en Asobal, y la afición local se creció animando a los suyos, hasta tal punto lo hicieron tan bien que los vallisoletanos llevaban siete minutos sin marcar. El cuadro dirigido por Alberto Estornell, se puso por delante en el electrónico. Mas, la respuesta de los castellanos fue explosiva y a escasos minutos del final. Con el marcador igualado el árbitro pito un penalty que le daría la victoria a los amarillos y condenaban al descenso a un Alser luchador.