miércoles, octubre 14, 2026
spot_img

Una heroica y dulce bienvenida a Primera (2-3)

- Advertisment -spot_img
- Advertisment -
Tiempo de lectura: 4 minutos
0
(0)

El Villarreal parecía abocado a la derrota. El Almería secó una por una las líneas del submarino y la indolencia de los amarillos lo decía todo: no era el día de Marcelino y los suyos. Pero entonces apareció Jonathan Pereira, el mismo que hace un par de meses rubricó el ascenso -también contra el Almería-, para dar esperanzas a los suyos. Con Trigueros, Aquino, Jony y el despertar de Gio dos Santos, la última media hora iba a ser trepidante.

Pablo Ramón Ochoa I NOSTRESPORT.COM
El Villarreal parecía abocado a la derrota, al pie izquierdo para comenzar y a la desilusión del largo viaje de vuelta a casa. El Almería secó una por una las líneas del submarino y la indolencia de los amarillos lo decía todo: no era el día de Marcelino y los suyos. Pero entonces apareció Jonathan Pereira, el mismo que hace un par de meses rubricó el ascenso -también contra el Almería-, para dar esperanzas a los suyos. Un disparo suyo desviado por Dubarbier acabó dentro de las mallas. A los castellonenses les bastó con dar entrada a tres revulsivos de oro para revolucionar el encuentro en cuestión de segundos. Con Trigueros, Aquino, Jony y el despertar de Gio dos Santos, la última media hora iba a ser trepidante.

Y eso que el Juegos del Mediterráneo, que presentó una muy buena entrada en su regreso a Primera, se había ilusionado con su equipo. La UD Almería tendrá el presupuesto más bajo de la Liga BBVA, sí, pero tiene calidad a raudales para hacérselo pasar mal a cualquiera. Los rojiblancos montaban el séptimo de caballería en cada contraataque.

Pistoleros de calidad en el Almería

Como en un western, de aquellos que antaño se rodaban en la ciudad andaluza, Soriano cabalgaba al son de la trompeta y la defensa amarilla sufría. El capitán del Almería se asociaba con tres hombres con ganas de comerse el mundo. Suso, Rodri y Aleix Vidal volvían locos a los laterales del Villarreal, muy flojos durante la noche.

Musacchio y Pablo Íñiguez salvaron los muebles, pero tampoco evitaron que la zaga del submarino fuera lo más criticado del once que dispuso Marcelino. Lo más criticado… Junto a Uche, en quien el técnico volvió a tener fe ciega y con el que volvió a tropezar. El nigeriano, lento y sin encajar en la idea de juego amarilla, perdonó la más clara de los castellonenses en la primera mitad. Solo en el área, le faltó garra para cabecear con rabia. Por contra, acabó mandándola tierna a las manos de Esteban.

Aquello precedió al tanto del Almería, que llegó cuando Suso encontró un agujero en la banda de Jaume Costa para habilitar a Rafita, que solo tuvo que entregar a Rodri para que pusiera el primero. Era la culminación de algo merecido durante los cuarenta minutos anteriores. El Villarreal recordó a aquel equipo espeso, sin motivación ni intensidad, de la etapa de Julio Velázquez, que, precisamente, fue despedido tras un empate en Almería la temporada pasada.

Acierto crucial en los cambios amarillos

Marcelino debía hacer algo drástico para cambiar esa sombra del pasado y transformarla en la esencia que, en los últimos días de la temporada en Segunda, hicieron del Villarreal un equipo invencible. Y así lo hizo el técnico asturiano, que identificó los puntos críticos y sofocó el incendio en cuanto pudo hacer los tres cambios. Tres cambios rápidos, entiendo la situación y con un claro aviso al Almería: revertir las tornas. No hay perchas suficientes para el fondo de armario de este nuevo submarino amarillo.

Primero apareció en escena Manu Trigueros, que entró por un errático y decepcionante Tomás Pina. El ex del Mallorca todavía tiene tiempo para demostrar su calidad, pero en la primera jornada un talaverano que debutaba en Primera le comió la tostada. Otro equipo. Eso era el Villarreal con Trigueros. Batuta en mano, el manchego dirigió y en seguida puso el pase de gol a Jonathan Pereira. Antes de entrar, el balón hizo escala en Dubarbier, que acababa de empezar su día para olvidar. Él y el resto de la defensa rojiblanca, que padeció a partir de entonces el mismo virus de tembleque que condenó a sus homólogos amarillos.

El submarino se había venido arriba y tenía, por primera vez en la noche, el dominio del choque. Pero como suele suceder en el fútbol, una simple acción vuelve a despertar fantasmas. En la única ocasión almeriense de la segunda mitad, los locales se pusieron de nuevo por delante. Un centro perfecto de Suso -siempre Suso- lo cazó Rodri -siempre Rodri-, para batir a Asenjo. El portero, que debutaba en el arco, nada pudo hacer en los dos goles almerienses. Sí dejó, en cambio, alguna intervención salvadora que ilusionó a los aficionados groguets desplazados al Juegos del Mediterráneo.

Remontada épica

Curioso el fenómeno por el cual un partido sufre una metamorfosis. De monótono y pretemporadesco a vertiginoso y espectacular para el aficionado. Nadie esperaba una reacción del Villarreal, pero la bestia despertó. Gio dos Santos, hasta entonces desaparecido, se contagió de las ganas de ganar de los recién ingresados. La conexión mexicana hizo el resto. Pase de la muerte de Javier Aquino a Gio y a por la victoria en cinco minutos. El hambre, que lo puede todo. Y no fueron necesarios ni los cinco minutos. El submarino estaba desatado y el Almería desgastado. Giovani volvió a marear a la defensa local y, con un sencillo pase atrás a Jony, desató la locura.

Una remontada épica para empezar la nueva andadura en Primera. Una de esas victorias que otorgan moral y ponen el navío con el viento a favor. La heroica, a veces, confirma la solidez de un grupo. El primer día de clase, el Villarreal venció pese a merecer menos y jugar mal gran parte del duelo. Pero la última media hora, el submarino ejerció como un verdadero equipo grande. Ese equipo que cuando dice basta, toma el control y resuelve. Ya se verá cuál de las dos versiones sigue el resto de la temporada. Este año El Madrigal podría sufrir. Pero también podría divertirse. Y mucho. Lo importante, mientras, sigue siendo otra cosa: los tres primeros puntos de cara a la permanencia, en el bolsillo.

Ficha técnica

UD Almería: Esteban; Dubarbier (Óscar Díaz, 86’), Trujillo, Pellerano, Rafita; Verza, Soriano (Kiu, 84), Tébar (Corona, 68’), Vidal, Suso; y Rodri.

Villarreal CF: Asenjo; Mario, Musacchio, Pablo Íñiguez, Jaume Costa; Bruno, Pina (Trigueros, 53’), Cani, Hernán Pérez (Aquino, 58’); Giovani y Uche (Jonathan Pereira, 61’).

Goles: 1-0, min. 38: Rodri. 1-1, min. 64: Trujillo, en propia puerta. 2-1, min. 74: Rodri. 2-2, min. 82: Giovani. 2-3, min. 85: Jonathan Pereira.

Árbitro: Alberto Undiano Mallenco (Comité Navarro). Amonestó a Rafita (34’) y Pellerano (87’) por parte del Almería. Partido correspondiente a la primera jornada de la Liga BBVA 2013-14 disputado en el Estadio de los Juegos del Mediterráneo ante 10.036 espectadores. Más de doscientos seguidores del Submarino se desplazaron desde Villarreal para animar al equipo y presenciar el partido en directo.
 

 

 

 

¿De cuánta utilidad te ha parecido este contenido?

¡Haz clic en una copa para puntuar!

Promedio de puntuación 0 / 5. Recuento de votos: 0

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

Redacción
Redacciónhttps://nostresport.com/
Redacción de nostresport.com Desde el 01/02/2023 informando del deporte de la Comunitat Valenciana
Artículo anterior
Artículo siguiente

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisment -
- Advertisment -

Recomanem

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

Fotogalerías

Podcast en IVOOX

Últimas noticias

Vídeos

Instalar
Ir a la barra de herramientas