El lluvioso mes de mayo no cesó ni el último día. Así, los corredores valencianos llegaron a Silla con la precaución y el respeto que exige la lluvia antes de ponerse el dorsal. Porque una vez el juez da el inicio de la prueba la lluvia no deja de ser una invitada más. Eso es lo que pensaron los aproximadamente 40 corredores que se dieron cita en la localidad valenciana para recorrer los 117 kilómetros de la carrera.
El lluvioso mes de mayo no cesó ni el último día. Así, los corredores valencianos llegaron a Silla con la precaución y el respeto que exige la lluvia antes de ponerse el dorsal. Porque una vez el juez da el inicio de la prueba la lluvia no deja de ser una invitada más. Eso es lo que pensaron los aproximadamente 40 corredores que se dieron cita en la localidad valenciana para recorrer los 117 kilómetros de la carrera.
· Crónica completa de la prueba