Meritorio empate cosechado por el Elche en el frío y complicado Pedro Escartín ante un Guadalajara ambicioso y bien plantado sobre el césped. Los de Escribá mejoraron su imagen en el segundo acto con una defensa más adelantada, pero no era la tarde para los peloteros franjiverdes.
José Soler Amorós I NOSTRESPORT.COM
Meritorio empate cosechado por el Elche en el frío y complicado Pedro Escartín ante un Guadalajara ambicioso y bien plantado sobre el césped. Los de Escribá mejoraron su imagen en el segundo acto con una defensa más adelantada, pero no era la tarde para los peloteros franjiverdes. Sólo Xumetra y Aarón Ñíguez, que disputaba sus primeros minutos con la zamarra franjiverde, mostraron unos destellos de calidad que, aunque no sirvieron para deshacer las tablas, resultaron suficientes para cerrar la mejor primera vuelta de la historia de la Segunda División como líderes destacados.
El frío arriacense y la seis jornadas que el cuadro dirigido por Carlos Terrazas acumulaba sin conocer la derrota amenazaban a un líder que, como acostumbra, no viajaba en solitario. En esta ocasión, más de 200 aficionados arropaban a un equipo que saltaba con Pelegrín en el once y con la nueva adquisición, Aarón Ñíguez, entre los convocados.
En los primeros instantes, las escasas limitaciones del campo y la motivación extra de los locales imposibilitaba que el esférico se decantara de un lado u otro.
Pese a ello, Edu Albacar se encargó de avisar en primera instancia para el Elche. A los siete minutos, el máximo anotador del equipo probó suerte desde la frontal, pero su intento desde fuera del área se marchó por el lado izquierdo defendido por Razak.
No obstante, los locales se acomiadaron del cuero, y con un juego veloz y directo se lanzaban al ataque aferrados a la calidad de Vicente y Cristian Fernández, que inquietaban a Damián y Albacar por los extremos.
Mientras tanto, los ilicitanos buscaban sacar provecho en jugadas de estrategia. En una de esas, Powel pudo anotar en un lanzamiento de esquina si el cancerbero no hubiese estado tan acertado.
Sorprendente Guadalajara
Su excelente colocación sobre la lona del Pedro Escartín y una presión asfixiante en terreno ilicitano permitieron la réplica del Guadalajara al instante. Sucedió en un error de la zaga franjiverde que, Álvaro, uno de los jugadores más activos del choque, casi sorprende a Manu Herrera. Finalmente, la rápida salida del portero evitó el tanto.
A partir de ahí, el partido se convirtió en un toma y daca, con respuestas atacantes de manera continua y siendo nuevamente Powel el protagonista. Al borde del descanso, el ariete holandés se encontró con el esférico ante Razak, pero su lentitud le privó del premio.
El Elche saltó con aires renovados para el segundo tramo, adelantando líneas y buscando las bandas. Pese a ello, la escasa amplitud del césped escondía las armas de Xumetra y Fidel, desaparecidos en combate.
Uno de los cambios más latentes se reflejó en la posición de Powel, atrasando su posición para liberar con su envergadura a los peloteros.
Pese a ello, el holandés tardó 15 minutos en ser sustituido por Pelayo, quizá para buscar más la posesión del esférico y, a su vez, sumar llegadores al área rival.
Por su parte, los de Carlos Terrazas disponían de sus opciones en llegadas por banda y en alguno que otro saque de esquina, pero sedientos de mordiente en los últimos métros.
Transcurrido el ecuador del segundo tiempo, el duelo entró en una dinámica alocada, donde ambos conjuntos amenazaban a los guardametas. Primero fue Vicente el que casi adelanta al Guadalajara tras sombrero incluido. Inmediatamente después, fue Pelayo el que desbarató un error defensivo en el área contraria.
Ansiado debut
A falta de 10 minutos para el final, Fran Escribá decidió dar la alternativa al último refuerzo invernal del Elche. Aarón Ñíguez contaba con poco tiempo para comenzar a demostrar sus quilates, aunque el jóven atacante mostró algún destello de calidad, dejando latente sus ilusiones de triunfar en su club soñado.
Con el pitido final, el cuadro ilicitano puso fin a la mejor primera vuelta de la Segunda División (49 puntos), acompañado del pleno de triunfos logrado en el Martínez Valero. Todo ello le permitirá arrancar el segundo tramo de la temporada con confianza, un tramo que se presenta más que decisivo para alcanzar la gloria 24 años después.