Redacción | NOSTRESPORT.COM
La Vuelta afronta su segunda etapa en suelo español sobre un trazado de 176 kilómetros con inicio y final en Xátiva. Una etapa con tres puertos de tercera categoría, el último de ellos, Benigánim, situado a sólo catorce kilómetros de meta.
Además, el final esconde varios repechos no puntuables en los que los corredores con fuerzas podrían buscar su oportunidad. En definitiva un final muy nervioso y en el que los equipos de los velocistas no tendrán sencillo controlar el pelotón e impedir los ataques que rompan la unión del gran grupo. Una etapa en la que, además, podría haber cambios en la general. André Greipel aventaja a Tom Boonen en seis segundos y al anterior líder, el suizo Fabian Cancellara, en nueve.
Xátiva es uno de los seis finales inéditos de esta edición de la Vuelta, el único junto al Alto de Velefique que lo es estando en España. Sin embargo esta ciudad, capital de la comarca valenciana de la Costera, ya fue salida de etapa en la ronda española en el año 2004.
La etapa
La sexta etapa se disputará con salida y llegada en la capital de la comarca de La Costera: Xàtiva. El viernes 4 de septiembre los ciclistas tendrán que afrontar un trazado de 176 kilómetros que esconde dos altos puntuables de tercera categoría en su parte intermedia: Muela (kilómetro 64) y Millares (kilómetro 85).
Sin embargo, lo más interesante llegará justo en la parte final de la etapa. Los ciclistas pasarán por las calles de Xàtiva antes de afrontar un circuito muy utilizado en las carreras de las categorías inferiores y que incluye la ascensión al alto de Benigànim (3ª) y Serragrosa. Esta última ascensión, no puntuable, está situada a menos de 10 kilómetros de un final al que los corredores accederán tras una rapidísima bajada que vuelve a estar adornada por un par de repechos muy buenos para que los valientes traten de romper la disciplina del gran grupo.