jueves, abril 16, 2026
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Allí dónde soliamos gritar

Tiempo de lectura: 2 minutos
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Con el ambiente algo enrarecido entre bastidores tras una primera mitad para olvidar, la banda sonora del tiempo de descanso dio paso, como es habitual, a mi querido Santi Balmes y su equipo. ‘Allí donde solíamos gritar’, una de las composiciones maestras del grupo barcelonés Love of Lesbian, sonó más fuerte y contundente que nunca.

Decibelios de emoción que despertaron en un servidor el espíritu de una remontada fraguada apenas una hora más tarde. Porque donde las palabras fallan, la música habla. Y cuando la música habla en Orriols…

Una tarde sin magos ni arquitectos

El once planteado por Muñiz albergó diferentes puntos de interés. Iván López y Juan Muñoz cubrieron las bajas por sanción de Pedro y Roger, respectivamente, mientrasque Rubén se ofreció como alternativa a un Morales todavía lejos de su pico de forma. Róber se mantuvo como pareja de Postigo en el eje de la zaga y Lerma dotó de músculo a un centro del campo del que apenas emanaron algunas trazas de buen fútbol.

Sin Espinosa y con un Campaña atado en corto desde el inicio, las posibilidades de creación y trenzado disminuyen de manera exponencial. Y si a todo ello le sumamos un rival tozudo e incordioso y un gol en contra antes del segundo minuto de juego, la mezcla toma un cariz preocupante y difícilmente reversible.

Pequeña ‘gran revolución’

De ‘Love’ a Izal. Con un continuo viaje en el panorama indie español se puede explicar perfectamente el desarrollo de un anodino encuentro al que nuestro ‘Doctor en Fútbol’ supo atacar a tiempo. Montañés y Casadesús se enfundaron la bandera del cambio para guiar a los suyos al frente de una revolución que bien pronto tuvo su recompensa. Barullo dentro del área, balón al hombro de un zaguero ilicitano y pena máxima a favor de los nuestros. Arias López, en una acción muy comprometida y difícil de interpretar, se equivocó. Casadesús, en su ejecución, también. Pero cuando el viento sopla de cara, el rechace desde los once metros acaba nuevamente en tus pies y apostillas con una doble dosis de rabia al cancerbero rival. Cuestión de inercia.

El último esfuerzo

Tras un notable empuje en el inicio del segundo acto que todo el mundo a excepción de Toril vio plasmado sobre el verde, Levante y Elche firmaron una tregua física y moral. Dos equipos cansados, sin ideas, que se embarcaron en una guerra fría desde la distancia de sus trincheras. Los locales, con la pelota bajo control; los visitantes, auspiciosos y a la espera de un error.

Y tuvo que ser él. Nuevamente Víctor Casadesús, en una acción en conducción por el perfil zurdo, forzó la segunda pena máxima de la tarde. El mallorquín activó su particular ‘slow motion’ para hacer caer en la trampa al veterano Dorca. Juan Muñoz, ni corto ni perezoso, tomó la responsabilidad y allanó el camino de su equipo al cielo de Orriols. Allí, donde solíamos gritar. Tres puntos de oro, sufridos y peleados hasta la extenuación. El sueño, cada vez más cerca.

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Redacción de nostresport.com Desde el 01/02/2023 informando del deporte de la Comunitat Valenciana

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