Michael Ballack es una de las referencias europeas de los últimos diez años, un centrocampista que destacaba al inicio de la década por su liderazgo, garra y una llegada espectacular. Mestalla podrá verle en acción esta noche en el partido de Champions.
Carlos Ríos Sendra | NOSTRESPORT.COM
Michael Ballack podrá jugar esta noche en Mestalla. El fin de semana pasado se fracturó el tabique nasal en el partido entre Bayer Leverkusen y Friburgo, pero el club ha confirmado que estrá disponible para el técnico, aunque tendrá que jugar con máscara protectora.
El jugador alemán cumplió este año 35 años, y como es lógico, ya no es el Ballack de los comienzos del 2000, pero su talento sigue siendo indudable. Fueron dos jugadas puntuales suyas las que en el partido en Leverkusen dieron los goles contra el Valencia.
Jugará así en Mestalla toda una referencia en Europa de la última década. Un centrocampista con mucho carácter, batallador, de juego muy duro, y con una llegada inmejorable. Fue uno de los líderes del Bayer Leverkusen más importante de su historia, aquel que se plantó en la final de la Champions del 2002 contra el Real Madrid de Zidane.
Con 35 años en su haber, Ballack ha conseguido cuatro Bundesligas (la primera de ellas con el Kaiserslautern y las tres restantes con el Bayern de Munich), tres Copas de Alemania con el Bayern, una Premier League y tres FA Cups con el Chelsea. Con Alemania, el centrocampista consiguió ser subcampeón del Mundo en 2002, final que perdió ante la Brasil de Ronaldo, Ronaldinho, Rivaldo y compañía. Cuatro años más tarde saborearía otro podio, finalizando tercero.