Con Carlos Suárez jugando de alero, Claver debe actuar de “falso cuatro” en la pintura. Es capaz de postear cuando está de “tres”, pero no se encuentra a gusto haciéndolo contra los interiores puros de los otros equipos, por lo que prefiere jugar de cara y amenazar con el triple.
Pau Borredá | NOSTRESPORT.COM
No sólo las estadísticas, sino también las sensaciones que se transmiten desde dentro de la pista son unos buenos indicativos para valorar el estado de ánimo de un jugador. Y, según se está reflejando en estos partidos preparatorios de la selección española, Víctor Claver no parece estar del todo cómodo con el rol que cumple a las órdenes de Sergio Scariolo.
Pocos minutos pero, sobre todo, poco protagonismo. El alero estrella del Valencia Basket está siendo el último hombre en la rotación del banquillo español. Además, desplazado fuera de su posición natural, el valenciano no está encontrando su juego. Opera en la posición de ala-pívot y no en la de alero. Recibe pocos balones y tiene muy poca influencia en el juego ofensivo de la selección española.
Víctor Claver no tuvo tampoco ayer una actuación destacada en la abultada victoria de España ante Bulgaria, como también pasó en el partido ante Lituania. Navarro y Rudy son los jugadores exteriores que están acaparando todo el protagonismo en la faceta anotadora. Con Carlos Suárez tratando de ganarse el puesto jugando como “tres”, Claver se ve abocado a fajarse en la pintura. Pese a todo, el valenciano tiende a abrirse para jugar de cara al aro, y en muchas ocasiones rehúye el contacto con su defensor al poste bajo.
Cualidades físicas y técnicas no le faltan, pero sí quizá algo de tiempo y confianza en sí mismo para adaptarse a un rol diferente y exigente. Todo un reto que, si logra superar, no hará más que dotarle de una mayor polivalencia. Y ello a la larga asegurará minutos en la selección para el valenciano en que debe seguir sustentándose el nuevo proyecto del Valencia Basket.
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