Tras un partido con más errores de los habituales, el Lucentum Alicante consiguió un trabajado triunfo en la pista de un Lleida al que le fallaron las fuerzas en el último cuarto. La defensa ilerdense puso en muchos problemas a los de Rubén Perelló, pero con los puntos de Coppenrath y Llorca los alicantinos se sitúan en la zona alta de la clasificación.
José Vte. Baeza | NOSTRESPORT.COM
En un buen último cuarto periodo, el Lucentum Alicante tiró de veteranía y, especialmente, de banquillo para imponerse a un correoso Lleida en el Pavelló Barris Nord de la ciudad catalana, en un encuentro que decidieron para los alicantinos Coppenrath y Llorca en la anotación, y con mención especial para el duo de bases lucentinos, Sábat y Rivero, que dominaron el ritmo de juego en la mayor parte del partido. Tan sólo en unos minutos de gran desconcierto del ataque alicantino en el tercer periodo pareció peligrar la victoria para los de Perelló, pues la presión en toda la cancha de los locales provocó demasiadas pérdidas alicantinas, pero desde la defensa se rehizo el cuadro visitante para llevarse a Alicante la cuarta victoria consecutiva, la cuarta también para Rubén Perelló desde que se hizo cargo del banquillo del Lucentum.
Comenzó el choque con los dos equipos rivalizando en aciertos, y muy metidas en el partido, especialmente en defensa. Con todo, las primeras ventajas correspondieron a los visitantes, que guiados por Coppenrath (8 puntos y tres rebotes en este primer periodo) lograban una renta de 8 puntos en el minuto 7, lo que conservarían hasta el final del periodo, destacando aquí la excelente dirección de los bases alicantinos, especialmente Pedro Rivero.
El segundo periodo estuvo mucho más igualado que el primero, y los de Joaquín Prado demostraron que no iban a darse por vencidos antes de tiempo. De la mano de Oriola, los de la Terra Ferma comenzaron a recortar la ventaja alicantina, y con una gran defensa provocaron muchas dudas al ataque de los de Perelló, que inexplicablemente perdieron muchos balones ante la voluntariosa presión en toda la pista desplegada por sus rivales. Este sobresfuerzo defensivo de los locales les pasó rápidamente factura, pues su casillero de faltas se iba llenando con el discurrir de los minutos, especialmente en sus hombres altos; prueba de ello fueron los minutos de Miquel Feliu en la posición de pívot, o que incluso tuvo que jugar varios minutos el junior Vallés, ante los problemas del juego interior ilerdense. En este tramo, los que sacaron mejor partido fueron los locales, que lograron irse al vestuario con tan sólo 4 puntos de desventaja, 34-38.
Tras el reglamentario descanso, los de Perelló siguieron mandando en el electrónico, aunque la ventaja ya no era tan clara como en el inicio del partido. Los de Joaquín Prado seguían provocando muchas pérdidas a su rival, y de haber estado más acertados en ataque quizá podrían haber cosechado otro resultado. Pero el Lucentum supo equilibrar su juego desde la defensa, y aunque perdió muchas – demasiadas – posesiones ante la presión en toda la pista (con numerosos 2×1) de los catalanes, fue capaz también de cerrar su aro y sacar partido del pobre porcentaje anotador del Lleida. Los locales, por su parte, no aprovecharon sus oportunidades en este tercer periodo, y no fueron capaces de ponerse por delante en ningún momento, aunque sí de empatar con su rival en el electrónico. Es más, cuando los de Perelló lograban atacar en estático, la superioridad y veteranía alicantina se hacía más evidente ante un equipo algo bisoño como el local. Al final del tercer periodo, empate a 52.
El cuarto periodo dio la victoria a los visitantes ante un rival muy desgastado, especialmente – como decíamos – en el juego interior. Además, los tiradores alicantinos comenzaron a ver aro con facilidad en esta fase, con mención especial para Romá Bas y Álex Llorca, muy entonados en ataque en los momentos decisivos. Si a esto le unimos un seguro de vida en el juego interior como es Taylor Coppenrath y la acertada dirección de Sábat en los últimos cinco minutos, es fácil deducir que la victoria viajaría hacia Alicante.
En definitiva, hay que reconocer que la máquina alicantina fue superior a un Lleida que acusó en demasía el desgaste. Un desgaste al que le sometió desde el pitido inicial un Lucentum que con este triunfo escala posiciones en la clasificación hasta situarse en la cuarta posición, aunque empatado con Burgos y Coruña a cinco victorias y dos derrotas.
FOTOGRAFÍAS: José Fco. Martínez García (archivo) ANOTADORES
Força Lleida, 66: Simeón (0), Johnson (6), Pino (15), Feliu (10), Bandoumel (6) – quinteto inicial -, Rubin (0), Sutina (0), Rodríguez (12), Oriola (17), Vallés (0) y Sevillano (0).
Lucentum Alicante, 79: Rivero (9), Llorca (13), Green (6), Fernández (4), Coppenrath (19) – quinteto inicial -, Huertas (4), Sábat (4), Bas (10), Middleton (4) y Rejón (6).