David Ferrer aspira a repetir la actuación del año pasado en las pistas de París.
Las pistas del Bosque de Bolonia se adaptan bien al estilo del valenciano, pero parecen programadas para el juego del balear. El bote de las Babolat, unido a la altura exacta para el juego del manacorí, para darle el ‘top spin’ adecuado, junto con su pista fetiche de la Philippe Chatrier, es vital y clave.
La final disputada el año pasado entre los dos españoles fue un hito en la historia del deporte español, porque se convertía en el octavo entorchado del mallorquín y en la primera final de Grand Slam disputada por el valenciano, y desde la época de Juan Carlos Ferrero no llegaba un tenista de la Comunitat a la final de un grande.
Pistas conocidas
El tenista valenciano espera hacer un buen torneo pero los rivales, empezando por Sjsling no se lo pondrán fácil en las pistas de arcilla de París. La tierra batida (clay) es el lugar adecuado para que el deportista español vuelva a conseguir su motivación y encarar mejor esta dura campaña.
Toda la afición valenciana espera que el tenista local consiga reeditar los triunfos extraordinarios del ATP Tour pasado.