El Valencia Basket parece que despierta en esta temporada. El cuadro de Perasovic ascendió a la quinta plaza tras borrar de la pista al Real Madrid y sumaba así cuatro victorias en las últimas cinco jornadas. Esta dinámica positiva llega cuando peor lo está pasando el otro representante valenciano, el Lucentum de Alicante, inmerso en un profundo bache.
Carlos Ríos Sendra | NOSTRESPORT.COM
Los máximos exponentes del baloncesto valenciano son incapaces de sincronizarse para las alegrías. Si uno sonríe, el otro agacha la cabeza. Lucentum de Alicante y Valencia Basket llevan hasta el momento una curiosa desincronización en sus dinámicas a lo largo de la temporada.
El conjunto alicantino conseguía clasificarse para la Copa del Rey como quinto clasificado, per el cuadro taronja se quedaba fuera en la última jornada de la primera vuelta. Mientras que todo era alegría en el Centre de Tecnificació, en la Fonteta destituían a Paco Olmos y comenzaba la búsqueda de un entrenador, que como en historias pasadas, acabaría siendo balcánico. Velimir Perasovic asumía el reto, y con su llegada, el Valencia Basket comenzaba una línea ascendente, sobre todo en sensaciones defensivas que se plasmaban en números muy positivos de puntos encajados.
Cuando la Fonteta parece que comienza a sonreír, Alicante empieza a caer. Tras una primera vuelta inmaculada, el equipo de Txus Vidorreta está pagando el esfuerzo en el primer tramo de año, sobre todo en las piernas y cabeza de jugadores clave, como el búlgaro Ivanov. Si el Valencia Basket suma cuatro victorias en las últimas cinco jornadas y asciende a la quinta plaza, el Lucentum lleva cinco seguidas sin ganar, desplazándose hasta la última posición del playoff.
Foto: José Francisco Martínez García