El Alicante CF se encuentra a tan sólo un paso de la Segunda División tras aplastar al Fuerteventura (3-0) y acceder a la ronda final de la fase de ascenso. El partido se conviritió en una fiesta en el Rico Pérez tras sentenciar prácticamente la eliminatoria en la primera mitad. Su último rival será la Ponferradina.
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Redacción | NOSTRESPORT.COM
Todo parecía indicar que la Diosa Fortuna iba a hacer acto de presencia en el coliseo alicantino para que las más de diez mil almas que se dieron cita, pudieran animar a sus colores, los celestes, sin paraguas ni chubasqueros. No se deslució lo que iba a ser, como entonaba la canción, una fiesta. Y así fue.
El Alicante, en una primera parte de ensueño, dejó sentenciada la eliminatoria con dos zarpazos de Capi y Cañadas, para, en el segundo acto, finiquitar el partido con el gran gol del revulsivo Joan Tomás. Delirio en las gradas y el destino que vuelve a cruzar en el camino del ascenso a Alicante y Ponferradina, aunque esta vez, y en caso de ascenso, se tendrá que celebrar en tierras leonesas. Pero eso será otro cantar.
Los celestes salieron al terreno de juego enchufados, con las ideas claras, y con el espíritu del Alicante de la temporada. El mismo equipo serio en defensa, fuerte en el centro del campo y resolutivo en los metros finales.
El ritmo de la primera media hora fue infernal. Tanto los locales como los visitantes lo dieron todo en el rápido terreno de juego; aunque los celestes, por eso de jugar ante su afición, tuvieron el control del juego.
Las ocasiones se sucedieron, tanto en el marco de Unanua como en el de Novoa. El segundo tuvo que esmerarse para desviar un lanzamiento envenenado de Capi. Pero, posteriormente, Unanua, y en dos minutos, tuvo que emplearse a fondo para atajar tres lanzamientos de Maciot y Memo, éste último en dos ocasiones.
Esto sucedía en el minuto 29. Pero lo que son las cosas. De lo que podría haber sido el 0-1, no sólo se pasó al 1-0, sino que un minuto más tarde, el Alicante se encontró con la eliminatoria prácticamente sentenciada.
Zarpazos. En el minuto 32, Luis Gil puso un centro medido para que Capi abriera la cuenta celeste. Sesenta segundos más tarde, Capi fue el que se encargó de asistir a Borja, que no llegó por poco, aunque sí lo hizo muy atento Cañadas para hacer subir el segundo de la tarde-noche.
El Alicante se marchó al vestuario con ventaja en el electrónico, a pesar que el Fuerteventura dejó patente que es un muy buen equipo, y que del centro del campo hacia arriba cuenta con hombres de mucha calidad.
El tiempo de descanso sirvió para que los celestes tomaran aire, y de paso, dejar la posesión del cuero a los visitantes, aunque siempre buscando la salida a la contra de sus hombres más adelantados. Granero oxigenó a la plantilla, y de nuevo, acertó con los cambios. Unanua volvió a actuar en un par de ocasiones majoneras, aunque sería Joan Tomás el que cerrara el marcador tras finalizar un preciso y precioso centro de Luis Gil, uno de los mejores de ayer por el bando alicantinista.
A partir de ahí, el Alicante supo jugar sin balón, mientras que el Fuerteventura comenzó a mostrar malos modos, sobre todo, merced a la impotencia de no poder maquillar el marcador. Al final, justa victoria del Alicante, que se dio un baño de multitudes con su afición, y que se verá las caras ahora con la Ponferradina.
LOS DATOS DEL PARTIDO
Alicante CF (3): Unanua; David Malo, Germán, Ricardo Cavas, Catalá; Cañadas, Tito, Alan, Luis Gil; Borja y Capi. En el minuto 64, Fernando entró por Borja. En el 71, Álvaro entró por Capi. Y en el minuto 76, Joan Tomás entró por Cañadas.
Fuerteventura (0): Novoa; Soto, Iker Guereñu, Marce, Casquero; Fali, Eloy, Gustavo, Moisés; Memo y Maciot. En el minuto 53, Futre entró por Moisés. En el minuto 59, Pedro sustituyó a Fali. Y en el minuto 81, Richard entró por Eloy.
Goles:
1-0. Minuto 32: Capi.
2-0. Minuto 33: Cañadas.
3-0. Minuto 82: Joan Tomás.
Árbitro: García Bestilleiro, del colegio gallego. Amonestó por el Alicante a Catalá, Alan y Capi. Por el cuadro visitante, a Eloy, Gustavo y Futre.
Estadio: Rico Pérez.
Incidencias: Más de 10.000 espectadores en las gradas. Tarde soleada, aunque fría. Unos 50 seguidores del Fuerteventura asistieron al encuentro. Los incondicionales celestes acabaron aplaudiendo al conjunto insular con gran deportividad. Fue el pulmón del equipo. No cesó de animar en ningún momento, sobre todo cuando el marcador reflejaba empate a cero. A partir de los goles, las gradas fueron un clamor, y los futbolistas lo notaron desde el terreno de juego. Al final, los hombres de Granero agradecieron el esfuerzo
Fuente: laverdad.es