Lucentum de Alicante viajará este jueves a Barcelona para disputar, a las 20.45, el primer partido de los cuartos de final de los playoff por el título. El conjunto de Txus Vidorreta afronta esta eliminatoria con el único objetivo de disfrutar de este premio final a una temporada de ensueño, donde han disputado la Copa del Rey y finalizaron octavos en la Liga Regular.
Carlos Ríos Sendra | NOSTRESPORT.COM
Lucentum de Alicante firmó una temporada de ensueño. Se clasificó para la Copa del Rey y finalizó el año en la octava plaza, lo que le otorga el derecho a jugar los playoffs por el título. Ahora tendrá que bailar con la más fea, el Barcelona de Xavi Pascual, pero con una única idea: disfrutar, sin presión, e intentar dar un susto al principal candidato a alzarse con la Liga Endesa.
El Lucentum contará para estos cuartos de final con Nacho Ordín, de 34 años, última incorporación para sustituir al lesionado Tyrone Ellis, que se rompió el tendón de Aquiles. Junto a Ellis, otra baja casi segura será la de Andy Rautins, con una fascitis plantar leve, al que Txus Vidorreta criticó por no querer jugar con dolor: “la baja de Rautins es definitiva porque ni lo intenta”, comentó el técnico vasco. Otra baja casi segura será la de Ben Dewar, con una distensión en el cuádriceps de la rodilla. Rafa Luz también será duda por sus persistentes problemas físicos.
Un cuadro alicantino con varias bajas importantes que se medirá al líder de la temporada regular. Un rival que no se le ha dado nada bien durante el año. Tres han sido los encuentros disputados entre ambos clubes, con un balance muy claro para los azulgrana: 65-49 en el Palau Blaugrana, 57-83 en el Centro de Tecnificación y 75-54 en los cuartos de final de la Copa del Rey.
El conjunto catalán ve en los Playoffs su última opción de ganar un título esta temporada y firmar así un gran año donde llegaron a la final de la Copa del Rey y a la Final Four de la Euroliga. La semana pasada, el cuadro de Xavi Pascual caía en las semifinales de la máxima competición europea ante el Olympiacos, a la postre campeón de la Euroliga con un épico final.