El submarino amarillo tiene esta noche la oportunidad de redimirse de la racha negativa por la que atraviesa si vence al Mirandés en los dieciseisavos de final de la Copa del Rey. El choque arrancará a las 21 h en el estadio Anduva.
José Soler Amorós I NOSTRESPORT.COM
El submarino amarillo tiene esta noche la oportunidad de redimirse de la racha negativa por la que atraviesa si vence al Mirandés en los dieciseisavos de final de la Copa del Rey. El choque arrancará a las 21 h en el estadio Anduva.
Cuatro partidos consecutivos llevan los de Garrido sin conocer la victoria, un técnico que alineará a su mejor once para sentenciar la eliminatoria ante el Mirandés, y de esta manera, convertir el partido de vuelta del Madrigal en un simple trámite.
Para ello, los castellonenses tendrán que mejorar la versión desplegada en los últimos cuatro choques, en los que sólo han arañarado un punto frente a la Real Sociedad, sucumbiendo ante Málaga, Racing de Santander y Nápoles, este último en Champions. No obstante, el conjunto amarillo, con la presencia de Nilmar y Borja Valero en el once titular, y con la novedad de cinco canteranos en la convocatoria, intentará cambiar su suerte con un triunfo ante un rival que milita actualmente en el Grupo 2 de la Segunda División B.
Los defensas Kiko Olivas y Jaume Costa, los centrocampistas Marcos Gullón y Gonzalo Castellani y el delantero Joselu son las novedades con respecto a la lista que ayer dio Garrido para el duelo de esta noche ante el Mirandés.
A pesar de la inferioridad del adversario, el Villarreal no debe frotarse las manos puesto que el conjunto de Carlos Pouso reina su liga con 39 puntos, ocho más que la Ponferradina, su máximo perseguidor.
Además, los rojillos no han cosechado ninguna derrota en lo que va de temporada, y únicamente han encajado seis tantos, por lo que el submarino amarillo tendrá que saltar al cesped a ganar desde el pitido inicial sino quiere verse sorprendido por el conjunto burgalés.
Apetecible reto se le presenta esta noche al Villarreal, inaugurar el casillero de derrotas del Mirandés y, de paso, enderezar el rumbo de una temporada que hasta el momento está siendo una pesadilla.