domingo, octubre 11, 2026
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El efecto balcánico marca el año 2010

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De la mano del croata se encontró el camino del éxito, y aunque los cambios no sentaron bien al equipo, la misma fórmula ha servido para devolver al conjunto taronja a la senda de las victorias. El Buesa Arena se convirtió en talismán al convertirse en la pista que vio al Valencia Bàsket levantar de nuevo un título europeo.

Alberto Chilet | NOSTRESPORT.COM
De la mano del croata se encontró el camino del éxito, y aunque los cambios no sentaron bien al equipo, la misma fórmula ha servido para devolver al conjunto taronja a la senda de las victorias. El Buesa Arena se convirtió en talismán al convertirse en la pista que vio al Valencia Bàsket levantar de nuevo un título europeo.

Aún acostumbrándose a su nueva denominación empezó el Power Electronics Valencia el año 2010. Asentado en la cuarta posición de la Liga ACB, prácticamente clasificado como cabeza de serie para la Copa del Rey, y venciendo al Gran Canaria. Todo parecía salir perfecto cuando Neven Spahija estaba en el banquillo, incluso tras dos derrotas consecutivas, la pizarra del croata y la magia de Rafa Martínez eran suficientes para obrar milagros como el del Barcelona (60-59) en el último segundo, para deleite de la Fonteta.

De esta guisa se llegó a una Copa del Rey en la que el equipo hizo lo que se esperaba de él. Eliminó a un luchador Asefa Estudiantes en cuartos, en un partido muy ajustado. Y en las semis, cayó con honor frente a un todopoderoso Barcelona contra el que consiguió competir.

Y así siguió la temporada para el Power, intratable en la Fonteta, donde solo el Real Madrid ganó en liga ACB; y sorprendente en Europa, donde iba avanzando rondas con facilidad sobreponiéndose a derrotas como la del Hapoel Jerusalén en Valencia.

El play-off no se nos da bien
El Power puso la guinda a su espectacular temporada regular clasificándose también como cabeza de serie para los play-offs. Sin embargo, en frente tenía a un Unicaja que fue de menos a más y venía en plena forma, remontando en la clasificación. Muchos aún recuerdan la canasta de Dowdell en la Fonteta, que daba la victoria a los de Aíto en el último segundo, dejando las cosas encarriladas para certificar su pase en el Martín Carpena.

El baloncesto fue justo
Pero tan gran temporada no podía quedar sin reconocimiento. El baloncesto quiso ser justo con el Power, y le devolvió todo su esfuerzo en forma de título. Y es que el equipo sacó lo mejor de sí mismo en la Eurocup, competición en la que tras caer frente al Hapoel en el primer partido del Last16, no volvió a perder. Se clasificó como primero de grupo, pasó por encima del Aris tanto en tierras griegas como en Valencia, y en la Final Four, no encontró rival ni en Panellinios ni en Alba Berlín. El Buesa Arena de Vitoria, vio coronarse campeón a un equipo que méritos de sobra había hecho para ello. La emoción de los jugadores, del presidente, de la afición que se desplazó a tierras vascas y los cánticos de “Neven quédate” contrastaron sin embargo, con lo sucedido en verano.

Demasiados cambios
Los ajustes en el presupuesto significaron el adiós de piezas clave como Perovic, Nielsen, y Kelati además del propio Spahija, que ansiaba un proyecto ganador y lo encontró en Turquía. Llegaron sin embargo grandes jugadores como Javtokas, Augustine y Cook y Manolo Hussein se hizo cargo del banquillo, muy cuestionado. La temporada exigía un Power al 100% para ser competitivo en Euroliga y en una Liga ACB muy reforzada. No fue así. Tras un balance de 1-6 en ACB y 1-4 en Euroliga, Hussein era despedido y tras dos años de inactividad se hacía cargo de un equipo en crisis, un hombre que lo ha ganado todo, Svetislav Pesic.

El efecto Pesic
Y de la mano de un balcánico volvieron a hacerse milagros. Desde entonces no ha perdido el Power en ACB, la racha de 6 victorias consecutivas ha metido virtualmente al equipo en una Copa del Rey que parecía imposible de alcanzar. Y lo que parecía más difícil, solo el CSKA de Moscú ha sido capaz de sobreponerse al efecto Pesic en tierras rusas. Los restantes cuatro enfrentamientos europeos, se han saldado con victorias valencianas, que han servido para meter al equipo en el Top16.

El 2011 se espera de nuevo, exitoso. El Valencia Bàsket es el equipo más en forma de la ACB, y parece dispuesto a dar sorpresas en Europa, donde la tarea, al clasificarse como cuarto de grupo, no será fácil. La historia ha querido que en el sorteo del 4 de enero, sea posible ver al Power encuadrado en el mismo grupo que Maccabi, Ulker y Zalguiris, nombres que sonaran a cualquiera que fuese aficionado en 2003. Pero lo más importante es que con Pesic y los jugadores más concentrados que nunca, no hay rival demasiado grande, y si no, que se lo pregunten al Panathinaikos.

 

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Redacción de nostresport.com Desde el 01/02/2023 informando del deporte de la Comunitat Valenciana

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