Con los 4,3 millones de euros presupuestados ya casi agotados, el Elche deberá rastrear el mercado para fichar, de la forma más barata posible, al centrocampista y al lateral izquierdo que todavía le faltan.
Pau Borredá | NOSTRESPORT.COM
Peripecias económicas. Eso es lo que deberá hacer el Elche para fichar a los dos jugadores que le faltan, después de haber agotado prácticamente la totalidad del dinero que se había presupuestado para las fichas de la primera plantilla.
A punto de caer en un concurso de acreedores, el club ilicitano pudo resurgir gracias al préstamo avalado por el Instituto Valenciano de Fianzas. Ahora dispone de una cantidad de 4,3 millones de euros para confeccionar un equipo competitivo en la Liga Adelante. No obstante, de esta cantidad ya no queda apenas nada, y todavía hay dos fichas libres para un centrocampista y un lateral izquierdo.
Con un presupuesto propio de un equipo de mitad tabla en segunda, el club ha tenido que desestimar, uno tras otro, los fichajes de Toché, Quini, Rodri, Balenziaga o Arzu. Deberá buscar jugadores jóvenes y baratos que lleguen al equipo en calidad de cedidos. Eso, o encontrar alguna ganga que permita cuadrar las cuentas sin pasarse del presupuesto estipulado.
Una tarea nada fácil la que resta por delante. No obstante, el hecho de no ser uno de los clubes con más liquidez de la liga, no resta valor a las aspiraciones del equipo. Sin ir más lejos, el Elche se quedó a las puertas del ascenso el año pasado. Este, pese a la asfixia económica, podría repetirse, o incluso mejorarse, la misma historia.