El R. Madrid Castilla se ha llevado la victoria ante un Hércules que fue mejor durante buena parte del encuentro, pero que se desinfló como un globo pinchado tras el empate del filial madridista. Los jugadores de Mandiá presentan un preocupante cuadro clínico, no sólo en el aspecto deportivo y de estado físico, sino – lo más peligroso – en el aspecto anímico.
José Vte. Baeza | NOSTRESPORT.COM
El R. Madrid Castilla se ha llevado la victoria ante un Hércules que fue mejor durante buena parte del encuentro, pero que se desinfló como un globo pinchado tras el empate del filial madridista. Los jugadores de Mandiá presentan un preocupante cuadro clínico, no sólo en el aspecto deportivo y de estado físico, sino – lo más peligroso – en el aspecto anímico.
Comenzó el encuentro con los dos equipos mostrando mutuo respeto, aunque ya en el segundo minuto de juego el filial madridista tuvo su primera ocasión, al finalizar Morata un contraataque por la banda de Cherichev que salió rozando el poste de la meta de Falcón. Pese a ello, el juego en este primer tercio de partido se desarrollaba en la parcela central, dando las dos escuadras la misma sensación de basar su ataque sólo a contragolpe, en lugar de elaborar jugadas más organizadas. De todos modos, ambas defensas se mostraban muy seguras, por lo que en medio de este ambiente de "estrategia futbolística" nada hacía suponer que se pudiera romper la igualdad en el electrónico. Pero ahí surgió la figura de Gilvan Gomes, sin duda el atacante más en forma en el Hércules en las últimas jornadas. El brasileño lanzó un "misil" desde varios metros de fuera del área madridista en el minuto 16 que entró por la escuadra en la portería visitante, haciendo inútil la estirada del meta merengue.
El gol no cambió en exceso la decoración del encuentro, aunque los de Toril sí dieron impresión de buscar con más decisión la portería rival desde el gol alicantino. El Castilla abrió su juego más po las bandas, especialmente por su izquierda, disponiendo de varios lanzamientos lejanos sin mayores consecuencias. Quien sí que supo aprovechar el contragolpe fue el Hércules en el minuto 30, que se vio favorecido por el colegiado al ser derribado Sardinero al borde del área y señalar penalty el colegiado; el gol subió al electrónico al transformar Fran Mérida la pena máxima. No se vinieron abajo los merengues, que lograron recortar distancias sólo unos minutos después al aprovecharse Cherichev de un balón sin peligro, pero que no acertó a despejar la defensa local.
Aún pudo aumentar su ventaja el equipo alicantino, en un lanzamiento de falta ejecutado por Gilvan en el minuto 39, que acertó a despejar el meta merengue cuando ya se cantaba el gol. Pero la última de esta primera parte fue para los visitantes en el minuto 46, en un remate a bocajarro de Morata que detuvo Falcón. La primera parte no dio para más, aunque sí nos mostró un Hércules muy ordenado, y con las ideas claras en ataque. Algo, pues, mejor – bastante mejor – que lo visto en jornadas precedentes.
Tras la reaunudación, Mandiá movió ficha, e hizo saltar al cesped a Diego Rivas, sentando a Pere Martínez y bajando a Arbilla a la defensa. Sus hombres se mostraron mucho más incisivos, presionando la salida de balón merengue y creando muchas dudas a su rival. El partido se tornaba más alegre que en su primera parte, con los dos equipos ahora más volcados al ataque. Los de Toril fueron los que mayor partido supieron sacar de esta fase del juego, pues por medio de un lanzamiento de falta perfectamente ejecutado por Casado lograron empatar el encuentro en el minuto 64.
De ahí hasta el final, y salvo una clara ocasión de Gilvan en el minuto 78 que el meta Fernández desvió a corner, poco más que reseñar en los locales, salvo que siguieron intentándolo hasta el pitido final, aunque con más intención que acierto. Pero la sentencia definitiva cayó favorable a los visitantes, que se vieron favorecidos por un error de Falcón a disparo de Morata en minuto 83, que supuso el 2-3 con el que acabó el encuentro. Jesé Rodríguez firmó el cuarto para los merengues, con el Hércules ya fuera del partido. Ciertamente, y aunque lo que vale son los goles, el resultado no hizo justicia a lo visto sobre el cesped, al menos en los primeros 70 minutos.
Y es que tras el empate de los de Toril, el Hércules quedó "tocado y hundido", pero no hablamos sólo del tema físico en un equipo que sufre sobremanera en los finales de partido; nos referimos a la situación anímica de unos jugadores que ni confían en su técnico – al que saben prácticamente cesado desde hace semanas – ni, y esto es lo más grave, quizá confían en ellos mismos. Y todo esto sucede ante la indiferencia de la parroquia herculana, que ya ni grita pidiendo responsabilidades … triste panorama el que se vislumbra en el futuro blanquiazul.
FOTOGRAFÍAS: José Fco. Martínez García
FICHA TÉCNICA
Hércules CF: Falcón (p), Pere (Rivas, min. 46), Cabrera, Sardinero, Mérida, Gilvan, Peña, Sarpong (Callejón, min. 18), Mora, Arbilla, y Bedía (Clausí, min. 74).
R. Madrid Castilla: J. Fernández (p), Casado, I. Fernández, Mateos, A. Fernández (Rodríguez, min. 70), Morata, Jesé, Mosquera, Cherichev (Juanfran, min. 77), Borja (Plano, min. 90) y Fabinho.
Goles: 1-0, Gilvan (min. 16); 2-0, Mérida, p (min. 31); 2-1, Cherichev (min. 34); 2-2, Casado (min. 64); 2-3, Morata (min. 83).
Árbitro: Sr. Ocón Arraiz. Floja actuación del colegiado riojano. Sin un criterio definido en todo el encuentro, especialmente en la valoración de la tarjetas. Amonestó a Mora, Cabrera, Edu Bedia, Peña, Pere, Fran Mérida, Sardinero y Arbilla, por el Hércules; y a Nacho, Mateos, Jesé y Fabinho, por el Castilla.
Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 8 de la Liga Adelante 2012/2013, disputado en el Estadio José Rico Pérez de Alicante, ante unos 6000 espectadores. Se guardó un minuto de silencio en memoria de los ex futbolistas del Hércules Juan Baena y Germán Waidele Figueredo ‘Mekarle’, recientemente fallecidos.