El Hércules de Alicante sucumbió – y de qué manera – ante un Deportivo de A Coruña que sin hacer nada del otro mundo, supo matar el partido cuando más le convino. Los de Mandiá lo intentaron, especialmente en la segunda parte, pero no pudieron contrarrestar el rodillo coruñés. Así pues, nueva decepción en casa para los herculanos, que ven como se aleja el tren del ascenso directo.
José Vte. Baeza | NOSTRESPORT.COM
Gran expectación había despertado en Alicante la visita del Deportivo de A Coruña, y la afición respondió llenando tres cuartas partes del Rico Pérez alicantino (asistieron unos 14200 espectadores). Y el partido, sin ser para nada espectacular, no defraudó, al menos a los que gusten de observar partidos estratégicos, jugados más en la pizarra que el en cesped. El líder de la Liga Adelante pasó por Alicante como un ciclón, y supo controlar a un Hércules que fué mucho más corazón que cabeza. El ansiado Tote sólo tuvo 25 minutos para demostrar su calidad, en un conjunto el de Mandiá que sufre una alarmante (con la excepción de la pasada jornada ante el Cartagena) falta de puntería. Se crean ocasiones, pero no se sabe o no se puede materializarlas. Mucho trabajo por hacer le queda aal técnico herculano, si es que quiere estar al final de temporada entre los tres que asciendan a la Primera División.
El choque se inició con mucho respeto en ambos equipos, con los 20 jugadores de campo en pocos metros. Las pocas aproximaciones se producían por las bandas, aunque la primera ocasión con peligro fue para el deportivista Seoane, con un disparo raso desde fuera del área en el minuto 4 que atajó bien el meta local Falcón. Pocas ocasiones en estos primeros compases, pues la siguiente situación con relativo peligro fue otro lejano disparo visitante, esta vez de Guardado, que también fue neutralizado por Falcón.
El partido se jugaba desde la estrategia, con las dos escuadras bien posicionadas en la parcela central, y tratando de tener el control del balón. Quizá, si fuéramos muy exigentes, le daríamos el mando del partido al Depor, pues fue el que con más frecuencia – aunque sin mucha convicción – se acercó por el área rival, al menos en la primera media hora de juego. Y fue así como llegó el primer gol del partido en el minuto 20, en una jugada por la banda izquierda del ataque gallego bien conducida por Valerón, que cedió a Riki para que fusilara la meta alicantina. Demasiado premio para los de Oltra por lo hecho hasta el momento, aunque el análisis sería el mismo si el gol hubiese sido local. Fue también Riki, sin duda el más incisivo del ataque deportivista el autor de otra ocasión en el 28, con un fuerte disparo que fue repelido por el poste. También los de Mandiá tuvieron su opción de empatar el choque, con un remate de Samuel en el minuto 30, pero el gol fue bien anulado por el colegiado por falta al portero en el momento del remate.
Esta acción espoleó al Hércules, que se volcó en el último tramo de esta primera parte sobre la meta de Aranzubía, aunque con más voluntad que acierto. Pero la suerte le sonrió al Depor, pues sumó su segundo gol (minut 35) en un fallo clamoroso de Peña que dejó la pelota muerta a los pies de Bruno Gama, que batió a Falcón, que nada pudo hacer. Tan sólo un lanzamiento de Felipe Sanchón en el 45 que salió rozando el larguero fue lo poco que ofreció el Hércules en este tramo final de la primera parte.
Tras el reglamentario paso por vestuarios, los locales parecieron salir más agresivos, y ya en el minuto 2 el brasileño Gilvan tuvo la primera ocasión, en un disparo que desvió Aranzubía. Y tan sólo dos minutos más tarde nueva opción, esta vez para Urko Vera, que obligó a estirarse al meta vasco. Es evidente que si las buscas, las ocasiones llegan. Y eso es lo que ocurrió en el minuto 6, con una jugada bien trenzada por todo el ataque blanquiazul que acabó con Urko Vera introduciendo el balón en la meta de Aranzubía (que en la misma jugada rechazó dos balones en boca de gol), que, por otra parte, cuajó un excelente partido.
No le cabía otra a los de Mandiá que seguir volcándose sobre el área deportivista, y, además, por fin Mandiá entendió que este Hércules gana mucho más que pierde si nos referimos a su juego si es con Tote sobre el cesped, y, aunque tarde, sacó al madrileño en el minuto 65. Oltra, por su parte, reaccionó sentando a Valerón en el minuto 68, tratando de proteger el resultado. El canario, que realizó un gran partido, fue ovacionado por el público alicantino en su marcha hacia el banquilo.
En el tramo final del choque, y con los locales totalmente volcados sobre la meta rival, llegaron el tercer gol y cuarto gol deportivista: en el 85, en un contraataque culminado por Salomao y en la misma situación volvió a marcar Riki en el 90. El tercer gol coruñés acabó con la resistencia herculana, que, es cierto, lo intentó durante toda la segunda parte, pero una veces el poco acierto – algo que se viene repitiendo desde hace ya varias jornadas … demasiadas para la afición blanquiazul – de los delanteros y otras las buenas intervenciones de Aranzubía frustraron las ilusiones e la parroquia alicantina.
FOTOGRAFÍAS: José Fco. Martínez García
FICHA TÉCNICA
1 – Hércules de Alicante: Falcón, Juanra, Samuel, Mora (Tote, m.65), Peña, Abel Aguilar, Tiago Gomes (Arbilla, m.77), Sanchón (Gilvan, m.46), Míchel, Carlos Calvo y Urko Vera.
4 – Deportivo de A Coruña: Aranzubia, Seoane, Ze Castro, Colotto, Morel, Juan Domínguez, Álex Bergantiños, Bruno Gama (Salomao, m.60), Guardado (Ayoze, m.81), Valerón (Borja, m.68) y Riki.
Goles: 0-1, m.20: Riki. 0-2, m.36: Bruno Gama. 1-2, m.52: Urko Vera. 1-3, m.86: Salomao. 1-4, m.90+: Riki.
Árbitro: Prieto Iglesias (Colegio Navarro). Amonestó a Peña, Míchel, Abel Aguilar, Juanra, por el Hércules; y a Morel, Ayoze y Colotto, del Deportivo.
Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 24 de Liga en Segunda División, disputado en el estadio Rico Pérez de Alicante ante unos 14.000 espectadores.