Uno de los responsables de la permanencia del Hércules en Segunda sellará en unos días su continuidad. El técnico blanquiazul, Quique Hernández, que resucitó al equipo cuando estaba hundido en el pozo, alcanzó un acuerdo con la entidad alicantina para intentar guiarla hacia la élite la próxima campaña, confirmando así los deseos de renovación que ya compartió con Nostresport hace dos meses.
José Soler Amorós I NOSTRESPORT.COM
Uno de los responsables de la permanencia del Hércules en Segunda sellará en unos días su continuidad. El técnico blanquiazul, Quique Hernández, que resucitó al equipo cuando estaba hundido en el pozo, alcanzó un acuerdo con la entidad alicantina para intentar guiarla hacia la élite la próxima campaña, confirmando así los deseos de renovación que ya compartió con Nostresport hace dos meses.
El Hércules ha sabido sobreponerse a una de sus peores temporada en la categoría de plata. Tras una primera vuelta bochornosa, con líos institucionales que después quedaban reflejados en el campo con resultados negativos, el conjunto en aquel momento dirigido por Juan Carlos Mandiá requería de una revolución que arrancaría en la jornada 11.
Con el club hundido en la zona de descenso, la llegada de un nuevo entrenador y de nuevos refuerzos resultaba inminente. El primero en llegar fue un histórico del club alicantino. Quique Hernández acudía al rescate en su tercera etapa como entrenador del Hércules, la más difícil de todas.
A la espera de la apertura del mercado invernal, Quique mejoró la imagen del equipo nada más debutar, aunque los malos resultados seguían consechándose.
Poco a poco fue encajando las piezas. Los problemas en el vestuario se resolvieron con la venta de algunos jugadores y los fichajes de Javito y Mario Rosas entre otros inyectaron una dosis de ilusión a una plantilla que parecía sentenciada.
El míster elaboró un once de garantías y las victorias se sucedían con mayor regularidad. El objetivo de mantenerse en Segunda era posible. El Hércules sufriría para amarrar la salvación, pero menos de lo esperado. Con el de Anna al mando, el grupo aprendió sobre todo a defender, una de las causas de que la permanencia se haya logrado a falta de tres jornadas.
Por todo ello, los aficionados herculanos deben estar contentos, convencidos de que la continuidad de Quique le abrirán un camino de sueños renovados para el próximo curso.