El dueño del Ontinyent, John Clarkson, compareció ante los medios para denunciar un intento de soborno a uno de sus jugadores. Según Clarkson, uno de los integrantes de su plantilla recibió en el día de ayer una oferta por vía telefónica para que cometiera, en el próximo partido de casa, una acción que perdudicara a su equipo, ya fuera por medio de una expulsión o un penalti, y por la cual recibiría 20 mil euros.
José Soler Amorós I NOSTRESPORT.COM
El dueño del Ontinyent, John Clarkson, compareció ante los medios para denunciar un intento de soborno a uno de sus jugadores. Según Clarkson, uno de los integrantes de su plantilla recibió en el día de ayer una oferta por vía telefónica para que cometiera, en el próximo partido de casa, una acción que perdudicara a su equipo, ya fuera por medio de una expulsión o un penalti, y por la cual recibiría 20 mil euros.
Ante lo sucedido, el máximo mandatario del club valenciano no dudó en defender a su jugador, que comunicó la noticia al club nada más recibir la llamada: "Ha sido muy sincero con el club y ha informado inmediatamente este hecho a la dirección". Clarkson explicó que además, el autor del intento de soborno informó al afectado que si no aceptaba la oferta otros miembros del Ontinyent recibirían la misma llamada. Además, el manager general del equipo que milita en la Segunda División B se mostró extrañado ya que "no se puede comprender que se pague por perder".
Una vez publicados los hechos y, aunque Clarkson no quiso revelar nombres, tres equipos catalanes son los señalados ya que, además de ser los próximos rivales del Ontinyent, se juegan mucho en la clasificación. Por un lado, L’Hospitalet, que lucha por mantenerse en el liderato. Por otro, el Nàstic de Tarragona, al que le restan nueve encuentros para poder entrar en el play off de ascenso a 2ªB y se sitúa a cinco puntos. Y por último el Badalona, que se encuentra en la misma posición que el Ontinyent y con la misma puntuación, a cuatro puntos de jugar la permanencia y a seis del descenso.
El Nàstic responde
Pese a que el manager del equipo valenciano lo comunicó "para preservar el buen nombre de la entidad", el Nàstic de Tarragona fue uno de los equipos que se dio por aludido y así lo hizo saber en un comunicado oficial, en el que aseguró que "emprenderá las acciones legales pertinente contra esta persona y con carácter inmediato, reclamando por daños a la imagen y la honorabilidad la cantidad de 1.000.000€".