El segundo partido de la jornada arrancaba con buen sabor de boca por el genial estado físico de ambos equipos, pero está claro que esta Copa de la Reina viene cargada de intensas sorpresas. El Rocasa Gran Canaria, favorito en las quinielas, demostró su entereza desde el minuto uno, pero no esperaba un final tan complicado.
Al principio, las isleñas no conseguían batir fácilmente a la trabajada defensa madrileña y sufrieron los robos de balón de Teresa Francés, a la cabeza del 5-1. Durante todo el partido los espectadores pudieron disfrutar del gran duelo de valencianas disputado entre la extremo de Elda y la guerrera Silvia Navarro, que gracias a su experiencia frustró los intentos de Francés al contragolpe. En el ecuador de la primera mitad, el equipo canario ya disfrutaba de una considerable ventaja-que en algunos momentos alcanzó los cinco goles de diferencia-. Fue entonces cuando el técnico Félix García reclamó un tiempo muerto, que sirvió de pitido de aviso para sus jugadoras. Las chicas de Alcobendas salieron al campo con otro toque, un ataque mucho más rápido y unas ganas devoradoras que cerraban el marcador de la primera parte con un 13-15 a favor de las canarias.
Era de esperar que el Balonmano Alcobendas no dejara pasar fácilmente la oportunidad de meterse en el partido, y así fue. Durante el comienzo de la segunda parte, las madrileñas, a pesar de la continuidad y el movimiento de balón del Remudas, se colocaron a un único gol de diferencia en varias ocasiones. Arderius, en su estado de gracia habitual, conseguía encontrar el hueco en el centro de la contundente defensa canaria. Por su parte, el Remudas se estancaba con varios lanzamientos exteriores frustrados. Por fin, en el minuto 5 de la segunda mitad, el partido llegaba a su punto más álgido cuando la pivote Alba García conseguía empatar el partido a 17.
Alcobendas pudo encabezarse en el marcador en varias ocasiones, pero una tremenda Silvia Navarro sostenía a su equipo en los momentos más flojos del encuentro. A falta de 15 minutos de juego, los dos contrincantes sostenían leves diferencias. Las aficiones de ambos conjuntos criticaron duramente las decisiones arbitrales, que dejaron con una jugadora menos a los equipos en la mayoría de minutos de la segunda parte. Los últimos minutos de partido pusieron a prueba a jugadoras como Almudena Rodríguez-espléndida en el uno contra uno- o Mónica Ausas, que deslumbró con su lanzamiento exterior. De hecho, ambas fueron elegidas MVP a posteriori. El partido llegaba a su fin y no podía intuirse el final, pues los equipos mantenían el resultado en tablas.
A falta de un minuto y medio, de nuevo Almudena Rodríguez conseguía avanzar a su equipo en el marcador. Tras un tiro al palo de la madrileña Raquel de la Cruz y a falta de treinta segundos de partido, el Rocasa Gran Canaria tenía el dominio absoluto del balón. Pero cuando todo parecía haber acabado, el Alcobendas conseguía robar una bola que podría catapultar el empate. Todo el Ciutat de Castelló contenía el aliento cuando la zurda de Teresa Francés lanzaba lo que podría ser el balón del empate, pero de nuevo y como siempre, Silvia Navarro apareció y salvó el partido para las canarias, que se marchan a semifinales con un resultado de 27 a 28. Queda copa para rato, pero la emoción está asegurada.