El Villarreal llega a la cuarta jornada con la necesidad de demostrarle al resto de equipos de la liga que sigue siendo el equipo potente que era el año pasado. Tras la primera victoria ante el Levante, el submarino ha enlazado dos partidos consecutivos sin vencer, ante Barcelona y Granada, que le dejan con 4 puntos y ganas de más. Cierto es que ambos rivales eran difíciles, pero los de Marcelino quieren desquitarse ante el Rayo, que aún no ha vencido en liga.
El cansancio europeo debe ser uno de los puntos a evitar si el submarino amarillo quiere desplegar una buena versión. El duelo ante el Borussia Monchengladbach en Alemania el pasado jueves significó un desgaste excesivo para una plantilla que llevaba dos años sin jugar en Europa.
Superada con éxito la primera salida en Europa League y tras empatar en Granada -conjunto que se antoja difícil este año-, el Rayo Vallecano llega a El Madrigal con su misma filosofía de siempre pero sin uno de sus mejores hombres, paradójicamente, por culpa del Villarreal. Javier Aquino, el mexicano, se perderá el duelo por cláusula en su cesión. Tampoco podrá estar Jonathan Pereira, epero el caso del ex de Cruz Azul preocupa más a Paco Jémez por su gran inicio de temporada.
Marcelino García Toral volverá a padecer muchas bajas. A las de larga duración, se les siguen sumando Jaume Costa, Gio dos Santos… Y ahora Víctor Ruiz. El central cedido por el Valencia sufre una sobrecarga en el cuádriceps y se perderá el duelo ante los madrileños.
Uche llega a tiempo, Adrián Marín se perfila como titular
La buena noticia es que Ikechukwu Uche se ha recuperado en tiempo récord para este domingo y forma parte de la convocatoria ante el Rayo. De todas formas, es difícil saber si el técnico amarillo contará con el nigeriano de inicio o solo se atreverá a utilizarlo como en Monchengaldbach, donde salió, marcó y se volvió a lesionar, todo en apenas 30 segundos.
La convocatoria amarilla sigue la línea habitual de las últimas citas, con el canterano Adrián Marín con muchísimas posibilidades de iniciar en el lateral izquierdo. La ausencia de Víctor Ruiz hace que la pareja de centrales se antoje que sean Musacchio y Gabriel. En el centro del campo, la afición pide a Manu Trigueros por Tomás Pina después de las últimas actuaciones de ambos. Cani, uno de los que más esfuerzo físico acusaron en Monchengladbach, también podría dejar su sitio a Javi Espinosa, el otro talaverano del Villarreal. La pareja de delanteros es la gran duda. Si no juega Uche, tanto Gerard Moreno como Luciano Vietto están arrojando dudas sobre su desempeño en sus apariciones. La calidad la tienen; la experiencia, no.
El Rayo aún no ha ganado
En cuanto al Rayo Vallecano, aterriza en Vila-real con la intención de borrar del recuerdo las dos estrepitosas derrotas de la pasada temporada. Y, además, con la pequeña presión de no haber ganado todavía en liga. El estilo de juego sigue siendo el mismo. Vistosidad hasta morir y después de haber muerto. O hasta ganar y después de haber ganado. Ese es el bonito Rayo de Jémez, un equipo que ama su manera de hacer fútbol.
“Tendremos que hacer mucho para ganar en Vila-real”, ha asegurado el técnico franjirrojo antes de desplazarse a tierras castellonenses. Quitando hierro a las bajas de los jugadores cedidos por los amarillos -Aquino y Pereira-, el entrenador ha mantenido que “este año si de algo no nos podemos quejar es de una plantilla amplia”. De todas formas, Jémez cree que en El Madrigal se van a encontrar “a un equipo de lo mejor de la categoría”.