El equipo castellonense amplió su crisis de resultados después de empatar ante el Mirandés. Alaín adelantó de cabeza a los locales en el primer acto y Borja Valero puso las tablas con un derechazo desde lejos a falta de nueve minutos para el final.
- Garrido: "Sabíamos de la dificultad"
José Soler Amorós I NOSTRESPORT.COM
El equipo castellonense amplió su crisis de resultados después de empatar ante el Mirandés. Alaín adelantó de cabeza a los locales en el primer acto y Borja Valero puso las tablas con un derechazo desde lejos a falta de nueve minutos para el final.
A pesar de que Juan Carlos Garrido conocía de antemano que el duelo ante el Mirandés podía significar su último encuentro como técnico del Villarreal si no conseguía la victoria, los amarillos saltaron al césped de Anduva sin mostrar ningún síntoma de mejora con respecto a los últimos encuentros donde la victoría se les resistió.
Por su parte, el Mirandés desplegó desde el pitido inicial una presión que agobiaba a un Villarreal sin ideas a la hora de sacar el balón jugado. Con ello, llegó el primer susto para César, hoy titular con el submarino, después de que un disparo de Martins rebotara en el poste.
Sólo habían transcurrido cinco minutos y el conjunto castellonense intentó poner freno al derroche físico que imponían los de Miranda de Ebro, aunque sus únicas llegadas resultaban demasiado aisladas para amenazar la portería defendida por Murcia. No obstante, los amarillos lograron hacerse con el esférico del balón y comenzaron a plantar cara al líder del Grupo 2 de Segunda B. El canterano Joselu fue el primero en probar suerte cabeceando un centro de Camuñas que no encontró los tres palos.
Cuando parecía que el Villarreal controlaba más el encuentro, Alaín, el delantero del Mirandés, adelantó a los suyos aprovechando un centro medido desde la banda derecha.
Era el minuto 24, y el tanto del bilbaino sólo sería el inicio de una pesadilla para los castellonenses, que vieron como el propio Alain perdonaba dos claras ocasiones, ambas de cabeza, justo antes del descanso.
Tras la reanudación, a pesar de que el equipo de Carlos Pouso no cambió su versión y continuó imponiendo una asfixiante presión arriba, el Villarreal demostró mayor inteligencia que en el primer acto, haciendo circular el balón con menor precipitación para así evitar una contra del Mirandés. Aún así, fue Alaín quién se sacó un tiro envenenado desde fuera del área que a punto estuvo de sorprender a César.
Una vez pasado el ecuador del segundo acto, el conjunto que milita en 2ª B continuaba corriendo como si el encuentro se encontrara en sus primeros minutos, y en el 67, Garro malogró un lanzamiento desde la frontal cuando el segundo tanto parecía cantado para los de Pouso.
El equipo de Garrido no reaccionaba y, con el paso de los minutos, el encuentro se les hacía cada vez más cuesta arriba, pero cuando todo aparentaba que el resultado no se movería, apareció la calidad de Borja Valero para poner las tablas en el marcador con un fuerte tiro desde fuera del área.
Con el empate, el Mirandés no se rindió, y en el 85 a punto estuvo de marcar Borrell, pero por fortuna para el Villarreal, el choque terminó en empate y ya son cinco los partidos que encarrilan los de Garrido sin conocer la victoria.