El Villarreal sacó un punto agridulce de su desplazamiento a Almería. Pudo perder y también ganar. Empujó cuando consiguió el tanto del empate –con la garra de Mellberg mediante- pero no se atrevió a dar un golpe sobre la mesa aun jugando con un hombre más durante casi toda la segunda parte.
Pablo Ramón Ochoa | NOSTRESPORT.COM
El Villarreal sacó un punto agridulce de su desplazamiento a Almería. Pudo perder y también ganar. Empujó cuando consiguió el tanto del empate –con la garra de Mellberg mediante- pero no se atrevió a dar un golpe sobre la mesa aun jugando con un hombre más durante casi toda la segunda parte.
El Almería, dirigido por un Xavi Gràcia que acabó expulsado tras su enfado por la actuación arbitral, dominó y desquició a la defensa amarilla. Los andaluces dejaron en en evidencia algunas goteras en una casa amarilla que Julio Velázquez no acierta a gobernar con triunfos. Cuando se quedaron con uno menos, los de la Costa del Sol se conformaron con retener un empate que les sirve para cortar su racha de cuatro partidos consecutivos perdiendo.
La primera mitad fue cambiante, con un inicio amarillo que dio paso a un peligrosísimo dominio rojiblanco conforme transcurrieron los minutos. El ímpetu inicial de los hombres de Velázquez fue un espejismo futbolístico que se diluyó cuando el Almería descubrió la realidad del statu quo mutuo.
Progresivo dominio rojiblanco
Después de un par de acercamientos groguets, con un cabeceo de Mellberg y un posible penalti al debutante como titular Jonathan Pereira, el Almería dibujó un escenario completamente opuesto que se construyó con la intensa presión local como sedimento básico.
Ya con el balón en su poder y convirtiéndose en dueño del partido, el conjunto del examarillo Xavi Gràcia fue inteligente buscando siempre las bandas y con Aleix Vidal y Jonathan Zongo mareando a la zaga amarilla con sus incesantes movimientos.
Los minutos de oro locales dieron comienzo con un buen chut de Verza desde la frontal que se marchó a córner. En el mismo, Verza remató de cabeza y el esférico se marchó a pulgadas de la portería de Juan Carlos, de nuevo sustituyendo a Mariño.
Gol fantasma no concedido al Almería
El acoso y derribo local continuó con la jugada polémica del partido. Jonathan Zongo se quedó solo en un uno contra uno frente a Juan Carlos, que detuvo. El rechace fue directo hacia Mellberg, que tras tropezar sacó el balón ágilmente cuando la afición cantaba el tanto. Si fue o no fue gol, ni la repetición lo esclareció. Las protestas fueron enérgicas por parte de los locales y, tras el “gol fantasma”, el tembleque le entró a los de Velázquez.
El Villarreal estaba demasiado estático arriba. Sin frescura. El centro del campo no creaba y Jonathan Pereira y Cavenaghi yacían desaparecidos. Antes del descanso, el Almería pudo marcar un gol que hubiese sido psicológico. Soriano remató perfectamente un centro que hizo que el larguero temblase.
El Almería logra el merecido gol
En la reanudación, llegó lo que era previsible tras el asedio del Almería en el final de la primera parte. El dominio rojiblanco era total y, al poco de comenzar, una grandísima jugada asociativa en la que participó casi toda la ofensiva del Almería. Tras dos remates fallidos, a la tercera Corona hizo que el Juegos del Mediterráneo se desfogase con su disparo enrabietado, a portería vacía.
El gol era un mazazo para el Villarreal, al que no se le veía la capacidad de remontar. Se golpeaba contra la pared el equipo castellonense, sin “plan b” cuando viéndose de nuevo por detrás en el marcador.
Debutó Farinós en el esquema de cambios que planteó un Velázquez que rozaba la desesperación. Y el rayo de luz llegó inesperadamente, justo cuando iba a salta al campo el veterano centrocampista. Jonathan Soriano fue derribado por Pellerano en la frontal y vio la segunda amarilla. El Villarreal iba a jugar casi toda la segunda parte con uno más.
Cambio radical
En esa falta iba a cambiar todo, en un fugaz instante iba a dar un vuelco inesperado. Demasiadas cosas para que el aficionado lo asimilara. El libre directo fue ejecutado por Senna y mal detenido por Esteban, que dejó el balón muerto en el área pequeña. El vikingo Mellberg acudió con todo y remachó dentro del arco. Empataba por fuerza el Villarreal, pero el sueco se lesionaba en la acción, temiéndose por momentos que recayera de su rodilla. Se recuperó Olof y el panorama del encuentro ya era distinto a antes de que cayera derribado.
A partir del gol, el Villarreal volvió a recuperar la fe pero el Almería también lo intentó, aunque estuviera con uno menos. No obstante, era el Submarino el que tenía otra cara y se encontraba ante una oportunidad que minutos atrás era impensable.
En el Almería se elevaron las protestas al árbitro Sureda Cuenca, que acabó por expulsar también a Xavi Gràcia.
El Villarreal no muerde lo suficiente
El Villarreal gozó de una posesión a la cual renunció el Almería, pero no atacó a discreción. El Submarino pensó demasiado si le convenía más ganar que empatar y, aunque tenía enfrente a un Almería entregado a su suerte, decidió resguardar un punto que consideró valioso. Con Farinós como centro de operaciones, el equipo amarillo se coordinó mucho más, pero en las ocasiones que alcanzaron el área, ni Pereira ni Pandiani acertaron a rubricar el segundo.
Murió el partido sin que el Villarreal se desmelenase y sin la fortuna necesaria cuando pudo ganar. El Almería supo defenderse en inferioridad numérica y también se conformó con la igualada. El choque fue tenso en los últimos compases y ambos subieron el nivel de intensidad de un choque que apenas hace dos años era de Primera. Ahora en Segunda, Almería y Villarreal firman unas tablas que saben agridulces y que poco esclarecen en el futuro de ambos.
Ficha técnica:
Almería: Esteban; Gunino, Silva, Pellerano, Christian; Verza, Corona, Jonathan (Calvo, 86’), Aleix Vidal (Trujillo, 61’), Soriano; y Charles (Rubén Suárez, 76’).
Villarreal: Juan Carlos; Javi Venta, Musacchio, Mellberg, Jaume Costa; Bruno, Marcos Senna; Trigueros (Farinós, 60’), Moi Gómez (Cani, 49’), Jonathan Pereira; y Cavenaghi (Pandiani, 74’).
Goles: 1-0, min. 48: Corona. 1-1, min. 62: Mellberg.
Árbitro: Amonestó a Marcelo Silva (32’), Soriano (60’) y Verza (90’) por parte del Almería y a Jaume Costa (29’), Juan Carlos (48’), Cani (54’) y Bruno (89’) en el caso del Villarreal. Expulsó a Pellerano en el minuto 60 por doble amonestación. (Foto: Villarreal CF)