El Villarreal volvió a casa después de un verano ilusionante y, tras el partido de presentación ante la Fiorentina, dejó sensaciones aún más esperanzadoras. El equipo de Marcelino García Toral batió a una desdibujada Fiorentina que fue inferior a los castellonenses y dejó un reguero de errores defensivos que pudo hacer que el choque acabase en goleada.
Pablo Ramón Ochoa | NOSTRESPORT.COM
El Villarreal volvió a casa después de un verano ilusionante y, tras el partido de presentación ante la Fiorentina, dejó sensaciones aún más esperanzadoras. El equipo de Marcelino García Toral batió a una desdibujada Fiorentina que fue inferior a los castellonenses y dejó un reguero de errores defensivos que pudo hacer que el choque acabase en goleada. Era el día del regreso de dos examarillos -Matías Fernández y Gonzalo no jugaron- como Borja Valero y Giuseppe Rossi. En la grada, reacciones dispares para con ambos. El primero, abucheado, el segundo, ovacionado con todos los honores.
El XIV Trofeo de la Cerámica se quedó en casa y el Villarreal deslumbró ante un rival de Champions, algo que hace poco tiempo era el conjunto amarillo. El feudo amarillo de El Madrigal reabría sus puertas después del día del ascenso y lo hacía con una entrada aceptable para tratarse de agosto. El rival invitaba a acudir, pues era el único duelo “europeo” que el Villarreal dispute esta temporada. En los 90 minutos, la grada disfrutó de los nuevos fichajes. Tomás Pina y Giovani dos Santos se empezaron a ganar a la afición con actuaciones fantásticas. Musacchio preocupó a todos al doblarse la rodilla en una mala postura pero parece que todo quedará en un susto, si las pruebas médicas confirman la ausencia de lesión grave.
La previa del partido daba muy pocas opciones a los amarillos. Enfrente estaba la Fiore, histórico del fútbol europeo que, además, hoy por hoy es superior al Villarreal. El conjunto viola era favorito y contaba en sus filas con jugadores como Pizarro, Aquilani o Mario Gómez. El alemán, fichaje estrella de los italianos, quedó secado por Mateo Musacchio, imperial y con la temporada de su consagración por delante. Los de Vincenzo Montella -la cosa iba de mitos-, tuvieron un día aciago, la marcha de Jovetic puede doler en los viola.
Gio dos Santos coge el mando, el Villarreal es superior
Ya desde el comienzo se vio a un Villarreal dominante, pero todavía con defectos en el último pase. Algo sí estaba claro, por Gio pasaba todo el fútbol del submarino amarillo. En su primer día en “casa”, el de México D.F. rezumó calidad. Si está entonado, es el hombre llamado a liderar este Villarreal. El otro que deslumbró fue su excompañero en el Mallorca Tomás Pina. La conexión entre ambos y la pareja de Pina con Bruno pueden llevar bastantes alegrías a Villarreal.
El electrónico continuaba 0-0 porque Uche erraba todo lo que se le ponía por delante. Hasta cuatro ocasiones claras de gol perdonó el delantero nigeriano del Villarreal, que acabó desesperado y despertando sus propios fantasmas del pasado. La sombra de la falta de gol empezó a verse en El Madrigal. Pero entonces apareció Hernán Pérez para, a la primera que tuvo y a pase del omnipresente Gio, anotar el primero del curso en El Madrigal. Sin perdón.
El submarino se puso por delante con merecimiento y la primera parte concluyó sin noticias de la Fiorentina, que apenas se acercó por el arco de Sergio Asenjo, debutante sin mucha faena en la noche. Solo el serbio Ljajic inquietó con un disparo que se marchó alto.
La Fiorentina, sin norte
La segunda parte comenzó con Javier Aquino sustituyendo al goleador Hernán Pérez. El oaxaqueño probó un desborde en la primera acción que tuvo pero el lateral izquierdo de la Fiorentina le detuvo. El Villarreal mantuvo el estatus de dominador del choque y la Fiore el de dejarse dominar. Tomás Pina se encontró delante de Neto pero pecó de falta de definición. Su chut, flojo y temeroso, se fue por centímetros cuando lo tenía todo para irse dentro.
Aquello no iba con la Fiorentina o, al menos, no parecía que los toscanos quisiesen salvar el honor con un empate. El submarino cazaba a los viola en numerosos despistes defensivos de esos que, en una liga, hacen perder muchos puntos. El Villarreal seguía perdonando por doquier y permitía seguir vivo a su rival. Con mucho todavía por delante, Borja Valero pudo empatar con un remate de primeras y de volea que se marchó a la derecha del marco.
Clásicos del fútbol sobre el césped de El Madrigal
Comenzó por entonces la batería de cambios en ambas escuadras. En el Villarreal entraron Pereira y Trigueros mientras la Fiorentina renovaba aún más su once. Hubo una sorpresiva ovación para Joaquín y otros sustitutos de nivel como Ambrosini y Pizarro. Pero si hubo un jugador viola que no dejó indiferente a la afición grogueta fue Giuseppe Rossi. Il Bambino volvía al estadio donde se hizo grande y El Madrigal lo recibió con mayoritarios aplausos.
Al poco de entrar el italoamericano en el campo, Iakovenko remató un centro de Rossi y se oyó un suspiro de alivio del tendido. El cabeceo se fue rozando el palo. Quedaban solo diez minutos para el final y el Trofeo de la Cerámica tenía pie y medio de quedarse en Villarreal. Pero aunque la victoria contra la Fiorentina le diera una alegría a Marcelino y los suyos, la noticia pudo ser fatal en el césped. Musacchio apoyó mal con la rodilla y quedó tendido en tierra con evidentes gestos de dolor. El jugador salió por su propio pie y, tras el partido, aseguró encontrarse bien.
Jonathan Pereira sentencia
Mientras las miradas estaban en el banquillo, donde los servicios médicos amarillos atendían a Musacchio, Jonathan Pereira decidió el partido después de que Perbet le sirviese un pase de la muerte infalible. Todavía quedaría tiempo para que un jugador local, Fran García se uniese al club de vila-realenses que han debutado con el primer equipo -el último en hacerlo fue César Arzo, y de eso hace ya bastante tiempo-.
El Trofeo de la Cerámica acabó con Perbet reivindicándose con un potentísimo chut al larguero que levantó unos aplausos en la grada que se fundieron con otra ovación, la del pitido final. La afición quedó contenta, el Villarreal había ganado al cuarto clasificado de la liga italiana en su día de presentación y con solvencia. La ilusión es total para la temporada que está a punto de comenzar. El regreso a los campos de Primera División debe esperar solo unos pocos días más. Y el submarino amarillo pinta bien.
Ficha técnica:
Villarreal: Asenjo (Aitor, m. 84); Mario, Musacchio (Alic, m. 81), Pablo Iñiguez (Fran García, m. 84), Jaume Costa (Pantic, m. 81); Hernán Pérez (Aquino, m. 46), Pina (Moi Gómez, m. 76), Bruno (Edu Ramos, m. 84), Cani (Trigueros, m. 67); Giovani (Perbet, m. 76) y Uche (Jonathan Pereira, m. 63).
Fiorentina: Neto; Roncaglia (Tomovic, m. 67), Savic, Compper (Hegazi, m. 73), Pasqual (Marcos, m. 59); Cuadrado (Joaquín, m. 67), Bakic (Pizarro, m. 46), Aquilani (Ambrosini, m. 67), Borja Valero (Wolski, m. 73); Ljajic (Iakovenko, m. 59) y Mario Gómez (Rossi, m. 73).
Goles: 1-0. Min. 28: Hernán Pérez. 2-0. Min. 83: Jonathan Pereira.
Árbitro: Juan Martínez Munuera (Colegio Valenciano), asistido en bandas por Miguel Martínez Munuera y David Canales Cerdá. Amonestó con cartulina amarilla a los locales Uche y Moi Gómez; así como al visitante Compper.
Incidencias: Partido correspondiente a la XIV edición del ‘Trofeo de la Cerámica Mahou 5 Estrellas’ disputado en el estadio El Madrigal ante la presencia de 13.000 espectadores.