España ganó hace justo un año su primer Copa Mundial en Sudáfrica. Un gol de Iniesta valió para que el combinado español se introdujese en el Olimpo de los únicos ocho países que han levantado el más preciado trofeo.
David Gutiérrez | NOSTRESPORT.COM
Y España subió al Olimpo del fútbol. Ocurrió hace justo un año en Johannesburgo. El pasado 11 de julio Iker Casillas levantaba el trofeo más preciado del balompié planetario, el que señala al combinado que representa como el mejor del mundo. El que le faltaba a las vitrinas de nuestra Federación.
Costó lo suyo, pero la espera y el esfuerzo valieron la pena. Por medio una prórroga, varias patadas de kárate y tensión en cantidades industriales. Demasiada tensión. Tanta, que el país pareció moverse del brinco que 44 millones de personas dieron al ver que el disparo de Iniesta alojaba el balón al fondo de las mallas. Exagerada metáfora, sin duda. No, sin embargo, gratuita: un país que acumulaba semejante acopio de infortunios se merecía una alegría de este jaez. Un júbilo desbordado.
Pese a hacer el mejor fútbol del campeonato, España se las tuvo tiesas para llevarse la final. Prueba es de lo arduo que se hace conseguir un hito como el logrado ante los Países Bajos. Ante unos países más bajos que nunca. Porque su juego apeló al antifútbol y desafió a la legalidad en demasiados instantes. Quisieron cortar de raíz el efectivo preciosismo español como única vía para cantar el alirón. Casi lo consiguen: si Robben hubiera acertado en el famoso mano a mano frente a Casillas…
No lo hizo el ex madridista. Su disparo se topó con la pierna de Casillas y cuatro quintos de Península Ibérica respiraron tranquilos. Un bendito "¡uy!" que no gritaron cuando el astro de Fuentealbilla recibió sólo ante Stekelenburg y la cruzó lejos del alcance del portero neerlandés. El resto ya lo saben.
Iniesta sumió al país en un estado de euforia y dedicó su lindo gol a Dani Jarque. El difunto central del Espanyol también fue campeón esa noche. Él y todos nosotros lo fuimos. Una gloria efímera que pasará a la posteridad. Una hazaña que hoy cumple su primer aniversario. Cumplirá muchos más, y ahí estaremos para recordarlo. Para recordar el día en el que España se introdujo en el Olimpo del fútbol. Felicidades.