David Ferrer no pudo superar al francés Gilles Simon en la segunda ronda del Masters 1000 de Cincinnati tras caer en tres sets (6-4, 6-7(3), 6-4). Fue un partido en el que el alicantino nunca estuvo cómodo en la pista y Simon supo aprovecharse de ello.
Emilio Medina Terrádez | NOSTRESPORT.COM
David Ferrer no pudo superar al francés Gilles Simon en la segunda ronda del Masters 1000 de Cincinnati tras caer en tres sets (6-4, 6-7(3), 6-4). Fue un partido en el que el alicantino nunca estuvo cómodo en la pista y Simon supo aprovecharse de ello.
Ferrer ha dado una de cal y otra de arena en el torneo americano, si el otro día batía al búlgaro Dimitrov en primera ronda, ayer caia frente a al francés Simon, que sin ser mejor ganó al español en tres sets. El alicantino nunca se encontró bien en la pista y quizás la falta de ritmo por su ausencia en torneos anteriores propició el mal partido que a la postre significó la eliminación.
El primer set dio mucha confianza al francés, pero Ferrer no perdió la esperanza y como en él es habitual siguió luchando y tras un segundo set muy intenso con tie break incluido, el de Jávea llevaría el partido al definitivo tercer set.
En el tercer set el español volvió a mostrarse inseguro, el motivo pudo haber estado en su fisura del metatarsiano de la mano izquierda que obviamente le resta confianza. Después de una sucesión de breaks por ambos jugadores, el set llegó a su noveno juego con el saque del alicantino.
Ferrer entonces, sufrió un break determinante que le puso la victoria en bandeja a Simon, que en el siguiente juego y con su saque certificó la victoria que le da acceso a los cuartos de final dónde se medirá al escocés Murray.