Motivación. Esa es la clave de un Levante que, a pesar de su presupuesto ajustado, ha sumado puntos en ocho de las nueve jornadas disputadas. Y de momento, todo lo conseguido ha sido, en gran medida, por la concentración, la ilusión, y especialmente la motivación.
Mayte Cortell | NOSTRESPORT.COM
Motivación. Esa es la clave de un Levante que, a pesar de su presupuesto ajustado, ha sumado puntos en ocho de las nueve jornadas disputadas. Y de momento, todo lo conseguido ha sido, en gran medida, por la concentración, la ilusión, y especialmente la motivación. Algunos de los futbolistas, sobre todo los de más edad, saben que tienen la última oportunidad para hacerse valer como profesionales; otros, los más jóvenes, tienen por delante una ocasión de oro para crecer y dar el salto a la Primera División, y el resto, los que habían estado defenestrados en su club de procedencia, pueden sentirse de nuevo jugadores.
Esta mezcla estímulos personales, unida con un entrenador, Luis García Plaza, que ha conseguido enchufar a todos y cada uno de sus hombres, y el buen ambiente generado en el vestuario ha sido la receta del éxito. Por eso, se habla del Levante como uno de los candidatos al ascenso. En el club piden paciencia y tranquilidad. “Quedan muchas jornadas”, repite una y otra vez Luis García cada vez que se le pregunta por el asunto. Y tiene razón, hay que ir paso a paso, porque es muy pronto para saber dónde estará el Levante en la jornada 30.
Lo que si sabe todo levantinista es que este equipo ha comenzado con fuerzas, que tiene hambre y que si mantiene el nivel de juego demostrado hasta ahora puede dar muchas alegrías a sus aficionados. Eso sí, no vale bajar los brazos porque si lo hacen, los estímulos personales desaparecerán, la motivación de Luis García se evaporará, saldrán a relucir las carencias de un equipo hecho de descartes y el resto de rivales les superarán con suma facilidad.