Brasil e Italia cumplieron sus deberes en el Grupo 1. La ‘canarinha’ se aferró a la magia de Neymar para encarrilar su pase a las semifinales de la Confecup a costa de la tricolor (2-0), mientras que los de Cesare Prandelli sufrieron lo indecible ante Japón, que mimó el balón, pegó tres postes y sucumbió en el último instante (4-3). En el grupo 2 España endosó una decena a Tahití y ‘La Celeste’ cerró el segundo capítulo del torneo imponiéndose a Nigeria (1-2).
José Soler Amorós I NOSTRESPORT.COM
Brasil e Italia cumplieron sus deberes en el Grupo 1. La ‘canarinha’ se aferró a la magia de Neymar para encarrilar su pase a las semifinales de la Confecup a costa de la tricolor (2-0), mientras que los de Cesare Prandelli sufrieron lo indecible ante Japón, que mimó el balón, pegó tres postes y sucumbió en el último instante (4-3). En el grupo 2 España endosó una decena a Tahití y ‘La Celeste’ cerró el segundo capítulo del torneo imponiéndose a Nigeria (1-2).
Belo Horizonte y Fortaleza albergarán las semifinales soñadas. A falta de que Uruguay certifique su presencia ante el combinado tahitiano, Italia, Brasil y España ya tienen sitio en la antesala de la Copa Confederaciones.
Una España sublime
La última jornada de la fase de grupos decidirá los cruces y, en ellos, nadie quiere a ‘La Roja’. ‘La Celeste’ y Tahití han sido las primeras víctimas del potencial que atesora la vigente campeona del Mundo. La selección de Vicente del Bosque desplegó distintas versiones. Ante Uruguay lo bordó. Una exhibición de juego primorosa unida a una presión asfixiante presentó candidatura y trasladó el temor al resto de rivales. Ante la débil Tahití y su desconcierto defensivo, a ‘La Roja’ le bastó con sacar su repertorio goleador, en el que Torres (4) y Villa (3) fueron protagonistas.
‘La Celeste’ no falla en su match ball
Por su parte, Uruguay se vengó del severo correctivo que recibió en su debut y logró un paso de gigante hacia la siguiente fase tras vencer a Nigeria. Lugano adelantó al cuadro sudamericano, pero Obi Mikel igualó con un tanto de bella factura. El jugador del Chelsea asumió la responsabilidad después de un flojo inicio de los africanos y aproximó por momentos una remontada que hubiese significado la clasificación. No obstante, el juego directo pudo con el trenzado, y en un contragolpe Forlán demostró que, pese al transcurso del tiempo, no pierde el aliento feroz cuando enfila la portería rival. Un disparo inapelable del ariete sumó los tres primeros puntos para los de Óscar Tabárez.
Grupo 1 decidido
La anfitriona, liderada por Neymar, selló su clasificación con un juego poco deslumbrante que vive dependiente de los destellos del jugador azulgrana. El ex del Santos abrió la lata ante una tricolor que no supo ni quiso encontrar los puntos débiles de la ‘canarinha’. La misma inocencia sentenció a la selección mexicana en el campeonato y permitió a Neymar controlar con espacio, pensar y superar a dos defensas con una alternativa de ‘Rey’, cediendo posteriormente el segundo y definitivo gol a Jo Alves.
La injusticia se cebó con los nipones
Junto a Brasil pasará el combinado de Cesare Prandelli, que derrotó a Japón por 4-3 en un partido inolvidable. Los nipones lograron una ventaja de dos goles gracias a los zarpazos de Honda y Kagawa. El primer acto fue de museo. El cuadro asiático jugó como los ángeles, se lanzó al ataque sin reparo y humilló a su rival en ciertas fases del partido. Sin embargo, en diez minutos vieron como Italia se ponía por delante en el marcador. Okazaki volvió a meter en la lucha a Japón, que acabó muriendo en el área, golpeando tres balones en el poste y sucumbiendo en los minutos finales con el gol de Giovinco.
De esta manera, Italia y Brasil se jugarán la primera plaza en la última jornada, con el principal objetivo de evitar a España hasta la final. Del mismo modo, cabe despedir con respeto y agradecimiento a Tahití, Japón y México, tres equipos en los que la entrega y el poder de superación siempre ha estado presente.