viernes, septiembre 18, 2026
spot_img

Las películas de este verano que ya deberías haber visto

- Advertisment -spot_img
- Advertisment -
Tiempo de lectura: 8 minutos
5
(2)

Llega el verano y, con él, las vacaciones estivales, merecidas y acumuladas durante el año. Se cierran los colegios y aparece el tiempo; también el meteorológico (por el acondicionamiento de las salas), idóneo para acudir al cine. Una circunstancia de sobra conocida por los principales magnates de esta industria, que por ello acumulan por estas fechas los estrenos más comerciales del año. Algunos de ellos ya están presentes en cartelera, como Toy Story 5 o El día de la revelación (la última de Spielberg), y otros están a la vuelta de la esquina, como Supergirl, La Odisea de Nolan o Spider-Man. Mientras llega todo esto, hoy vamos a echar la vista atrás mediante un pequeño repaso a los estrenos más importantes de las últimas semanas, muchos de los cuales, por cierto, siguen todavía en cartelera, incluyendo, como siempre, mi crítica subjetiva.

🟢 EL DIABLO VISTE DE PRADA 2

Iniciamos con la segunda parte de El diablo viste de Prada. Una película muy esperada y de enorme relevancia por lo que significa para el mundo de la moda.

Para afrontar esta película hay que entender y aceptar (esto último es más jodido) que vamos a ver una producción ultracomercial e hipersuperficial, dirigida a un público femenino amplio, con sus referentes clásicos y modernos: Meryl Streep y Anne Hathaway. Las acompañan, a su vez, dos personajes secundarios muy bien calculados, como el de Emily Blunt, que beneficia enormemente el debate y las comparaciones vinculadas a la película, o el de Stanley Tucci, quien, desde una perspectiva reduccionista de género, deja bastante claro hacia quién va dirigido el producto, aunque sin embargo, en la práctica es un personaje que me ha sorprendido para bien por su complejidad, integridad y relevancia dentro de la trama.

En un tipo de cine como este no es extraño que se otorgue más importancia al vestuario y a los decorados que a la trama o al propio lenguaje cinematográfico. Es decir, puro entretenimiento ligero y estética. Si no aceptara esto como crítico o espectador, estaría fuera de lugar; sería como criticar la película de Fórmula 1 porque salen muchos coches. En otras palabras, un sinsentido.

Ahora bien, entendiendo todo este contexto, hay dos cosas que exijo una vez me siento a ver El diablo viste de Prada 2. Por un lado, que toda esta parte estética y estilística esté a la altura de unas expectativas enormes que ellos mismos se han encargado de generar, en un juego de marketing y hype un tanto peligroso que, como veremos después, no siempre acaba saliendo bien. Por otro lado que por muchos peros que le podamos poner, no deja de ser una película y que, por tanto, hay que exigirle al menos unos mínimos esenciales de coherencia narrativa que permitan justificar y legitimar toda la ostentosidad que la acompaña. Porque, de lo contrario, para ver únicamente combinaciones de ropa no hace falta ir al cine nos vamos directamente a un desfile de moda y punto.

En consecuencia, y de acuerdo con estos parámetros, considero que la parte estética no solo está a la altura de las expectativas, sino que incluso las supera, lo cual creo que tiene mucho mérito. Lógicamente, el dinero ayuda mucho en esto y la producción no ha sido precisamente barata, pero la cantidad, variedad y cuidado estético de los que hace gala esta película me hacen entender perfectamente que haya gente ligada a este sector fashion (no es mi caso) que pueda pasarse un año entero analizando sus outfits.

Cabe destacar también los escenarios, muy bien representados incluso en lo emocional, especialmente en lo que respecta a la ansiedad imparable y la monumentalidad artificial neoyorquina, por una parte, y a la elegancia, la naturaleza y la historia de Italia, por la otra. De hecho, ese plano de Meryl Streep corriendo sola por la Galería Vittorio Emanuele II de Milán ya vale por sí mismo el precio de la entrada.

Pero es que, además, en lo que se refiere estrictamente a la película, considero que cumple bastante bien con lo que pretende. Sin ser ninguna maravilla, incluso introduce algún tema interesante, como la precariedad del periodismo, aunque sea de forma secundaria y vaya a pasar bastante desapercibido.

Me gusta asimismo que, como secuela de una película estrenada hace ya veinte años, evolucione también con los tiempos. Se pasa así de una primera parte más cercana a la comedia romántica (un género agotado actualmente) a una segunda entrega algo más puramente femenina que, si bien cumple con su cuota romántica a través del apuesto arquitecto de turno, convierte este elemento en algo claramente secundario. La trama se acerca más a una fusión entre una especie de Succession muy descafeinada y una versión ligera de Pequeñas mentirosas que a cualquier obra de Woody Allen. En definitiva, un resultado más que aceptable y plenamente consecuente con sus propias pretensiones

🟠El Drama

Seguimos con la película que, personalmente, más dudas me genera de este artículo. Hablamos de The Drama, del director noruego Kristoffer Borgli (vaya boom, por cierto, está pegando el cine escandinavo y, concretamente, el noruego en los últimos años no creo que sea el caso pero enhorabuena si hay algún noruego leyendo esto), protagonizada por los guapísimos y fenomenales actores Robert Pattinson y Zendaya.

Una película, esta vez sí, de comedia dramática romántica muy peculiar por el dilema y la trama que presenta. En ella, Borgli nos introduce a una pareja formada por sus protagonistas que está a punto de casarse (o no, no voy a hacer spoilers), cuando uno de ellos, en compañía de una pareja de amigos y con unas copas de más, confiesa una maldad de juventud muy grave. Esto provoca que el otro miembro de la pareja comience a albergar muchas dudas justo antes de la celebración de su compromiso.

A partir de ahí, la película entra en una espiral de sentimientos enfrentados, caos y discusiones confusas muy curiosa, aunque lo cierto es que tampoco desarrolla muchas más derivadas de las que plantea en su premisa inicial. Se trata, por ende, de una película un tanto estática, muy distinta del componente fantástico de Dream Scenario, obra del mismo director y muy recomendable. En este sentido, valoro su originalidad y personalidad (me refiero a The Drama por supuesto) pero no acabo de comprar, en este caso, la máxima matemática y funcionalista de la escuela Bauhaus según la cual «menos es más». De hecho, la película permanece prácticamente anclada durante todo su metraje a esa premisa que queda expuesta en los primeros cinco minutos, y a mí, como digo, no logra emocionarme ni impactarme especialmente.

Quizá sea por el tema tan social y específicamente estadounidense que aborda quizá porque me faltan elementos o incluso experiencias vitales para empatizar completamente con esta situación. Sea como fuere, en esta ocasión no se lleva el semaforito en verde. Sí me gusta bastante, en cambio, la escena final, con Zendaya luciendo ese abrigo naranja chillón y un Robert Pattinson totalmente desolado (y esto no es un spoiler, creedme).

Dicho esto, aplaudo que Pattinson y, especialmente, Zendaya, entre películas tan comerciales y lucrativas como las sagas Dune o Spider-Man, inviertan parte de su preciado tiempo y talento en proyectos más autorales como esta The Drama de Kristoffer Borgli o Challengers, de Luca Guadagnino, que recomiendo mucho. Se trata de una dinámica que Pattinson ya llevó a cabo al inicio de su carrera, cuando viró desde Crepúsculo hacia obras mucho más arriesgadas y personales, como El faro, junto a Willem Dafoe, una película igualmente muy recomendable.

🔴 Michael

Acabamos (o no) con una de las películas más decepcionantes y criticadas del año: Michael. Una película sobre MJ que, por aclararlo, no es ni Michael Jordan ni la novia de Spider-Man (Mary Jane), sino un tal Michael Jackson, que no es precisamente poca cosa.

De nuevo nos encontramos ante otro biopic, un género que, sinceramente, me tiene bastante saturado. Entre Bob Dylan, Elvis, Queen, Michael Jackson, Johnny Cash, las series documentales sobre giras de artistas como Taylor Swift o Aitana y las películas-concierto de Led Zeppelin, Iron Maiden o la propia Taylor Swift con The Eras Tour, por favor, parad ya. Más vale poco y bueno (que también lo hay dentro de todo esto, no lo cuestiono) que mucho y malo.

En este caso, lógicamente, nos centramos en Michael, una película que, como ya he anticipado y se puede intuir dada la envergadura del artista y del personaje en su conjunto, ha generado una enorme expectación a su alrededor que finalmente no ha sido correspondida por el resultado final.

De esta manera, Michael ha sido masacrada por buena parte de la crítica, especialmente en Estados Unidos, por ofrecer una versión excesivamente complaciente hacia los seguidores del artista, maniquea en su planteamiento (su padre es muy malo muy malo y Michael Jackson es muy muy bueno) e incluso por faltar a la verdad, como ha afirmado sin complejos la propia hija del cantante, Paris Jackson. Todo ello deja en el aire la continuidad del proyecto, ya que Michael está concebida como una producción dividida en dos partes. Sin embargo, esta primera entrega no ha funcionado, ni en términos de crítica ni de recepción pública, como sus creadores esperaban. Y, lógicamente, montañas más altas han caído.

Desde mi humilde opinión de experto, Michael es una película que me deja bastante indiferente. Efectivamente, resulta muy maniquea y sencilla en su desarrollo. De hecho, echo bastante de menos conocer un poco mejor al personaje principal tras ver la película, más allá de volver a constatar que Michael Jackson bailaba y cantaba extraordinariamente bien.

En definitiva, me pregunto qué me aporta esta película acerca del icónico cantante y, siendo sinceros, la respuesta es poco. Apenas podemos distinguir una marcada timidez fuera de los escenarios y cierta tendencia peterpanesca que le conduce hacia una actitud algo infantilizante respecto a la vida en general. Y poco más paro de contar.

Muchos de los huecos narrativos se rellenan con actuaciones musicales que, si bien a mí no se me hacen pesadas como ocurre en otras películas similares, sí me hacen pensar que había margen para contar mejor determinados aspectos de su vida. Cómo le llegó la fama, cómo se relacionaba con las mujeres o en qué se inspiraba para crear sus discos son solo algunos ejemplos de cuestiones que me quedan pendientes.

No obstante, introduzco una salvedad importante. La película queda incompleta y precisamente deja para una hipotética segunda parte el periodo más controvertido y complejo de la vida de Michael Jackson, su etapa adulta. Por ello, aunque estoy de acuerdo en que esta primera entrega resulta un tanto simple y excesivamente positiva hacia su protagonista, también es cierto que no me disgusta por completo.

En el apartado positivo quiero destacar, sobre todo, la actuación de Jaafar Jackson, paradójicamente sobrino del propio Michael, quien creo que realiza un gran trabajo imitando a su tío en su debut en la gran pantalla. Además, considero que el reparto en general está bien dirigido y que las interpretaciones cumplen sin caer en el tedio. Conviene recordar que esto es una película, no un concierto.

Más allá de la aparición de un mono, una jirafa y un público generado por ordenador con un CGI bastante insoportable, pocas cosas me molestan especialmente en esta producción, más allá de esa constante sensación de que me deja a medias, que ya es bastante problema por sí sola.

Veremos si con una segunda parte, si es que finalmente llega a realizarse, se pueden subsanar adecuadamente estas carencias y si los responsables se atreven a ser algo más críticos con el ídolo afroamericano.

Bonus Track: La Grazia

Para terminar, quiero hacer un pequeño añadido con La Grazia, del director italiano Paolo Sorrentino. Una película que ya no se encuentra disponible en los cines, pero que quiero incluir para los muy cafeteros debido a la relevancia de quien la dirige. He de reconocer que, aunque Sorrentino cuenta con una trayectoria larguísima, como espectador apenas lo conozco desde su anterior película, Parthenope, la cual considero bastante irregular. Sin embargo, también debo admitir que me causó un impacto muy potente (todavía no sé si para bien o para mal) gracias, entre otras cosas, a una maravillosa Celeste Dalla Porta como protagonista.

En esta ocasión, Sorrentino apuesta en La Grazia por una película de corte mucho más clásico, con un ritmo lento y, por momentos, casi plomizo. Al igual que me sucede con The Drama, busca ser original y compleja, algo que siempre agradezco, pero que en este caso me convence todavía menos. La visión excesivamente positiva de la clase política, el tratamiento masculino de su protagonista (con ciertos tintes retrógrados) y, nuevamente, su escaso ritmo dan como resultado un producto insuficiente bajo mi punto de vista.

En consecuencia, si necesitáis imperiosamente ver una buena película de autor reciente, os recomendaría Amarga Navidad, de Pedro Almodóvar, o, como siempre, revisar la filmografía de David Lynch y de Wes Anderson, que nunca es una mala idea.

Hasta la próxima crítica. Sean felices.

Josep V. MS ( :

¿De cuánta utilidad te ha parecido este contenido?

¡Haz clic en una copa para puntuar!

Promedio de puntuación 5 / 5. Recuento de votos: 2

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

Josep Vicent Martínez Santarrufina
Josep Vicent Martínez Santarrufina
Graduado en Ciencias Políticas y de la Administración Pública completó sus estudios mediante el Máster de Nuevos Periodismos, Comunicación Política y Sociedad del Conocimiento en el año 2023. Desde entonces colabora estrechamente con el Grupo Nostresport en labores de redactor especializado tanto en contenidos deportivos como culturales a través de las críticas cinematográficas que publica en la sección de Fent el Gamba. Actualmente dirige y presenta el Podcast de NS Motor dedicado a la actualidad de la Fórmula 1 además de aparecer con frecuencia en diversas producciones audiovisuales en diferentes plataformas (Twicht, Ivoox, YouTube) del presente portal de información y comunicación. Para más información sobre él puedes seguirle en sus redes sociales: X: @24Chuso Linkedin: Josep Vicent Martínez Santarrufina

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisment -
- Advertisment -

Recomanem

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

Fotogalerías

Podcast en IVOOX

Últimas noticias

Vídeos

Instalar
Ir a la barra de herramientas