José Manuel Llaneza y Diego Godín tuvieron más que palabras tras consumarse el descenso del Villarreal después de la derrota 0-1 ante el Atlético de Madrid en El Madrigal. El central le dijo que “tengo buena memoria” refiriéndose a su salida del club amarillo, a lo que el vicepresidente respondió con “¿Tienes buena memoria, verdad? De golfo tienes memoria. ¡Que eres un golfo y un siverguenza!”.
Salva Monzonís | NOSTRESPORT.COM
José Manuel Llaneza y Diego Godín tuvieron más que palabras tras consumarse el descenso del Villarreal después de la derrota 0-1 ante el Atlético de Madrid en el Madrigal. El central le dijo que “tengo buena memoria” refiriéndose a su salida del club amarillo, a lo que el vicepresidente respondió con “¿Tienes buena memoria, verdad? De golfo tienes memoria. ¡Que eres un golfo y un siverguenza!”.
En la última jornada liguera se produjo la peor noticia de la temporada para el fútbol de la Comunitat Valenciana. El Villarreal perdió por la mínima en su estadio ante el Atlético de Madrid, lo que sumado a las victorias del Zaragoza y del Rayo, mandó a los amarillos a Segunda División. Y tras el encuentro, con un ambiente muy tenso, Llaneza se enfrentó al exjugador amarillo Godín, que milita en las filas rojiblancas. Tuvieron un rifirrafe que pudo acabar peor si la policía y algunos empleados del club no hubieran separado a ambos.
Cuando el central atlético se disponía a abandonar el vestuario, se encontró con el consejero delegado del Villarreal y el uruguayo le dirigió unas palabras: “Tengo buena memoria yo…”. Con esto quiso hacer referencia a su salida del club amarillo, después de que no se contara con el jugador por algunas salidas nocturnas que propiciaron su traspaso final a la entidad colchonera. Llaneza, tras escuchar esto, se dirigió hacia él diciendo lo siguiente: “¿Tienes buena memoria, verdad? De golfo tienes memoria. ¡Que eres un golfo y un siverguenza!”.
Esta discusión no pasó a mayores, y el charrúa abandonó las instalaciones del Madrigal hacia su autobús, sin reaccionar ante la respuesta del directivo amarillo. Este lamentable hecho estaba enmarcado dentro de un ambiente de mucha tensión, con un Villarreal descendido a Segunda tras una temporada con tres entrenadores distintos que no han sabido reconducir el Submarino hacia la permanencia. Esa provocación del jugador uruguayo sentó muy mal al propio Llaneza, que muy crispado por la situación entró al trapo, fruto del momento tan amargo que los amarillos han tenido que afrontar.