Los barcos españoles acaparaban la atención en la salida de la sexta etapa de la Volvo Ocean Race entre Río de Janeiro y Boston. El primer líder era el Telefónica Negro, hasta que el accidente y evacuación de uno de sus tripulantes les hacía perder algunas millas, tomando el relevo al frente de la flota el Telefónica Azul.
Luis Carbonell I NOSTRESPORT.COM
Los equipos españoles patrocinados por Telefónica se han convertido, en menos de 24 horas, en los primeros grandes protagonistas de la sexta etapa de la Volvo Ocean Race, de 4.900 millas entre Río de Janeiro y Boston.
El primero en reclamar titulares informativos fue el Telefónica Negro de Fernando Echávarri, que regresaba con muchas ganas a la Vuelta al Mundo tras abandonar en la cuarta etapa y ausentarse en la quinta por problemas estructurales ya subsanados. El Negro, patroneado por el campeón olímpico en Pekin 2008, realizaba la mejor salida de toda la flota y empezaba liderando la travesía de cerca de tres semanas hasta aguas estadounidenses.
TELEFÓNICA NEGRO, LIDERATO Y EVACUACIÓN
El líder de la Volvo Ocean Race, el Ericsson 4 de Torben Grael, era el único capaz de pelearle la primera posición al barco español, aprovechándose de navegar en la bahía en la que el brasileño Grael se ha formado como regatista de talla mundial. No obstante, y a pesar de perder el liderato en determinados momentos, Echávarri y el Telefónica Negro dejaron muy claro que han vuelto con mucha fuerza y lideraban de nuevo la flota en la última baliza por la bahía de Río, antes de emprender rumbo al norte hacia Boston.
Pero el Telefónica Negro saltaba de nuevo a la primera plana de la Vuelta al Mundo, aunque en esta ocasión por circunstancias no deseadas por nadie. Su proa sudafricano Mike Pammenter, uno de los miembros de la tripulación con menos de 30 años de edad, sufría una grave lesión en su pie izquiero que forzaba a su evacuación. Durante una maniobra una de las escotas se quedó enrollada en su pie, provocando que fuera arrastrado y se golpeara fuertemente contra el palo.
Las normas de la regata estipulan que «un tripulante puede abandonar el barco durante una etapa pero si se desembarca no podrá ser sustituido o remplazado durante la misma etapa», por lo que el Telefónica Negro deberá negociar cerca de tres semanas de navegación en condiciones de vientos muy ligeros e inestables con un tripulante menos que el resto de la flota.
TELEFÓNICA AZUL, NUEVO LIDER
Por su parte el Telefónica Azul esperaba a primera hora del domingo 12 de abril para reclamar su cota de protagonismo, al aparecer por primera vez como líder de la etapa merced a la apuesta táctica la noche anterior de acercarse a la costa en busca de alguna brisa que les proporcionara algo más de viento. El barco español y el Green Dragon chino-irlandés eran los únicos en arriesgarse mientras el resto de competidores optaban por tomar menos riesgos y mantenían un bordo de mar, que al final se traducía en velocidades de solo 2-3 nudos bajo un viento casi inexistente.
Esta sexta etapa se espera que esté caracterizada por vientos medios y suaves, coincidiendo con el periplo tropical y ecuatorial de la flota, condiciones que inicialmente favorecen a los barcos Telefónica. El Telefónica Azul de Bouwe Bekking e Iker Martínez buscará seguir acercándose al líder y recuperar la segunda posición de la general, mientras que el Telefónica Negro de Echávarri, a 7 millas del liderato en la mañana del domingo, buscará la machada de pelear por el podio de la etapa con un tripulante menos.
El papel español en la Vuelta al Mundo se completa con el Delta Lloyd, barco holandés pero con el gallego Chuny Bermudez de Castro como patrón, que también regresa a la competición tras perderse por avería la quinta etapa entre China y Brasil. Los de Chuny estrenan velas y mástil, tras haber reparado por completo la proa de su Volvo Open 70.