Marc Márquez tiene casi imposible poder disputar la última carrera del Mundial que se celebra este próximo fin de semana en el Circuito Ricardo Tormo. Ese es el precio que tendrá que pagar por el accidente que le dejó sin puntuar en Sepang tras entrar en una curva mojada sin señalizar.
Salva Monzonís | NOSTRESPORT.COM
Marc Márquez tiene casi imposible poder disputar la última carrera del Mundial que se celebra este próximo fin de semana en el Ricardo Tormo. Ese es el precio que tendrá que pagar por el accidente que le dejó sin puntuar en Sepang tras entrar en una curva mojada sin señalizar. Sin embargo, el piloto aún tiene esperanzas y cree en un milagro que le permita correr en esta última prueba mundialista de Moto2.
Su equipo ya se ha engargado de hacer oficial que Márquez no podrá disputar el título al campeón virtual Stefan Bradl, por lo que en Cheste habrá un aliciente menos para la afición que se congregue en la localidad valenciana. En un principio se esperaba que hubiera dos títulos en juego, pero con esta noticia sólo habrá un título por disputar.
Los médicos del piloto de Cervera han destacado que Márquez ha recuperado la visión, pero que sería demasiado arriesgado montar en la moto en este último gran premio de la temporada. De todas formas, según el propio equipo médico, “la recuperación puede darse de un día para otro”, y el piloto ha viajado hasta Cheste por si un milagro le permite llegar a tiempo para disputar la carrera y el título a Bradl. El alemán ganaría el campeonato con sólo quedar 14º, pero si el piloto catalán ni siquiera se sube a la moto, aún lo tendrá más fácil.
Marc Márquez ha lamentado la mala suerte que ha tenido y ha dicho que “ Es una lástima porque yo era el que tenía más ganas de correr en Valencia. Con las lesiones no se puede hacer nada y menos cuando se trata de la vista. Si me fallase aunque sólo fuese un momento, pondría en peligro mi integridad física y también la de los otros pilotos. No podemos ser muy optimistas, pero los médicos apuntan que hay una pequeña posibilidad de mejora, a ver si aparece. Con estas cosas no se puede hacer nada y ahora sólo tenemos que pensar en la recuperación”.
Por lo tanto, la afición se quedará sin el aliciente de ver al piloto catalán en la pista del Ricardo Tormo con opciones de poder poner en aprietos a Stefan Bradl en la disputa del título de Moto2 salvo milagro de última hora en forma de recuperación. Pero la posibilidad de ver a Nico Terol en lo más alto del podio, y celebrando el campeonato de 125, y el homenaje al recientemente fallecido Marco Simoncelli serán dos momentos que sin duda serán muy especiales para esta última prueba del Mundial.