viernes, octubre 2, 2026
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Pandiani saca el rifle para matar el partido (2-1)

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El Villarreal echó mano de casta para remontar un partido ante el Guadalajara que, tras el tempranero gol de Kepa, se le había puesto muy cuesta arriba a los hombres de Julio Velázquez, que fueron de menos a más y cuajaron una buena segunda parte tras un titubeo inicial. Al final, un tanto de pícaro de Musacchio y un segundo de Pandiani –que se estrenó en su primer partido- permiten al Submarino sumar su segundo triunfo en tres partidos. 

 Pablo Ramon Ochoa | NOSTRESPORT.COM
La obligación de ganar pesaba sobre el Villarreal. No cabía otra opción posible. El rival, el Guadalajara, llegaba a El Madrigal como quien juega en Primera División y salta al Camp Nou. Salvando las distancias, el equipo alcarreño se presentó con mucho respeto en el estadio amarillo. La diferencia de calidad entre los dos equipos era abismal. Pronto se comprobó.

El Guadalajara cedió todo el balón a los once jugadores del Villarreal, que lo recibieron gustosamente. Su problema fue creer que aquello era un regalo y no lo que realmente resultó, un dulce envenenado. El Submarino comenzó holgado y confiando en la victoria, fallo de los de Velázquez fue empezar a caminar en vez de correr.

Lo increíble –aunque previsible por cómo actuó el Villarreal en los minutos previos- llegó en el minuto 12 de juego. Después de una falta en el primer acercamiento de los morados –prácticamente no habían tenido el balón-, Álex Ortiz remata en primera instancia y su cabeceo no lo acierta a salvaguardar Juan Carlos. El rechace le cae a Kepa que, solo, nada más tiene que poner el balón a placer en el fondo de las mallas. Nuevo error del guardameta del Submarino, que hizo que su equipo se viera por detrás en el marcador como ya ocurrió ante el Real Madrid Castilla. De nuevo, al Villarreal le tocaba remontar. Y no iba a ser fácil, con la superioridad en toque no bastaba.

El Guadalajara mantuvo el tipo tras el gol y se creyó que estaba ganando en El Madrigal. Abortaba todos los acercamientos de un Submarino con control pero sin sangre y salía espléndidamente al contraataque. En más de una ocasión en los minutos siguientes, los de Terrazas tuvieron la valentía de acercarse al 0-2. El Villarreal solo consiguió pisar territorio de Toño a partir de la media hora de juego, cuando la veteranía de Venta empezó a sacar centros que, lamentablemente para Cavenaghi, resultaban en su mayoría defectuosos.
Con la profunidad conseguida, el siguiente paso hacia el gol debía ser el de inquietar de alguna manera al cancerbero visitante. Cani intentaba algo de vez en cuando pero no brillaba como en anteriores ocasiones. El Guadalajara ya hacía muchos minutos que se daba por satisfecho con su botín. Muy preciado teniendo en cuenta el statu quo previo al partido.

Sin avisar mucho, Manu Trigueros se hartó de la situación y decidió ser el que no había sido durante 35 minutos. Lo malo es que no materializó. Aunque si fue así fue porque el meta Toño decidió salvar a su equipo volando estéticamente para desviar un potente balón que se colaba en las mallas de El Madrigal. No dejó el centrocampista talaverano, siempre astuto, que eso le hiciera venirse abajo. Él, a la suya, siguió dando pases milimétricos, unas veces, y avanzando metros pegado al balón, en otras, sin que nadie pudiera hacer nada. Salvo la suerte, que no estaba del a parte amarilla.

Trigueros acabó quedándose demasiado solo y el árbitro le privó de seguir insistiendo con el pitido que ponía fin a los primeros 45 minutos. La defensa alcarreña aguantó sin ser rota por completo y los 15 minutos sirvieron de descanso. Estaba siendo el partido que Terrazas soñaba que fuera. El Guadalajara había aprovechado prácticamente la única ocasión de la que había gozado y el Villarreal, ofuscado por no ver puerta, se desesperaba ante el orden alcarreño.
En la segunda parte continuaría el continuo golpeo contra la pared de cristal por parte del Villarreal. Bruno Soriano, cuya falta de adaptación a la categoría es evidente, lo intentó sin nervio en un rechace muerto en el área alcarreña. Su disparo, el primero de los segundos 45 minutos, se fue muy desviado. Uche, antes de salir del campo dejando paso a Hernán, también probó suerte. Tampoco inquietó a Toño. El Villarreal no tenía orden aunque ya lo había buscado y rebuscado.

El ataque del Guadalajara había quedado ya hiperreducido a los pocos balones que recibía Antón por alto y que Musacchio, imperante y con exagerada superioridad, se encargaba de cortar. El central argentino, probablemente el mejor central de la Segunda División, estaba siendo el mejor de su equipo en la sombra. Por el momento.

La ocasión más clara del Guadalajara, no obstante, sirvió para que El Madrigal silbara por primera vez en la temporada –y solo van tres jornadas-. Álvaro Antón clavó una vaselina con Juan Carlos –suspendiendo por enésima vez- adelantado y su bella ejecución se fue al larguero. Se lamentaba Terrazas, que sabía que tendría pocas oportunidades para sentenciar el partido. Su hazaña pasaba por que ese disparo hubiera callado a El Madrigal. Pero no entró y esa suerte tuvieron los amarillos.

El Villarreal, absolutamente volcado ya en el minuto 60, no daba más que palos de ciego, ante una defensa de, al menos siete jugadores. No encontraba la clave para desactivarla y se encomendó al “rifle” Pandiani para salvar la situación. El uruguayo, recién llegado, fue aclamado por El Madrigal como si de él dependiera el ascenso. Es lo que tenían los nervios.

La zaga alcarreña resistió y resistió hasta que Musacchio culminó su excelsa actuación incorporándose al ataque. Si en defensa estuvo inconmensurable, en la salida de un córner estuvo tan mágico como el mejor ariete. Manu Trigueros la puso desde la banda izquierda en una de tantas y Mateo recogió el rechace sin posibilidad de tiro aparente. En los recursos es donde se diferencia al buen futbolista y Musacchio iba a hacer lo más inesperado en él. De repente, en el área pequeña, sorprendió a los morados un taconazo elevado, técnico aunque algo rudimentario a la vez. El balón pasó entre tres visitantes para entrar lentamente en la portería.

El empate espoleó al estadio y éste al equipo. El cambio anímico fue radical. Comenzaron las llegadas incesantes del Submarino, que bombardeaba ahora sí sin miedo. Lo que precisamente le había faltado al Villarreal hasta entonces. Pandiani anduvo lento en una de ellas, cuando un pase le dejaba solo ante Toño. Los quince minutos restantes se le iban a hacer muy largos al Guadalajara.

Pasaban los minutos y el coraje del Guadalajara se valorará en Villarreal, pero tenía que ser él. Si Cavenaghi fue el que marcó en su primer choque como amarillo, Pandiani no quería ser menos. Aunque viejo y desgastado, el rifle estaba cargado y la puntería no se le ha olvidado al uruguayo ex de tantos conjuntos de la geografía española.
Acostumbrado a solucionar partidos desde sus mortales apariciones cuando el desconcierto parece reinar entre los demás, Walter Pandiani, como Musacchio anteriormente, cogió otro balón muerto dentro del área tras un córner botado por Trigueros –todo galones- y, revolviéndose, remató con esa garra propia de él y su pizca de locura. Súbito y fortísimo, Pandiani dirigió su primer disparo como jugador del Villarreal hacia dentro de la portería. La remontada, quimera minutos atrás, era realidad.

Y como la victoria no se consigue sin sacrificio y menos en la Liga Adelante, al Submarino y su afición les tocó sufrir hasta la misma conclusión del encuentro. El Guadalajara, con todo perdido tras un choque casi perfecto, no pudo sorprender por dos veces. Los tres puntos se iban a quedar en casa más o menos merecidamente. Ahí estaba la cuestión. El Submarino saboreó lo que es ganar por pura superioridad, aunque el rival mereciese más. La Liga Adelante es una eterna lucha por la supervivencia, no puedes mostrar debilidad. El Villarreal tiene suerte de que dos zarpazos le valen para arreglar noventa minutos más bien grises.

Ficha del técnica: 

Villarreal CF: Juan Carlos; Javi Venta, Mellberg, Musacchio, Joan Oriol; Bruno, Senna, Cani (Pandiani ’55), Manu Trigueros; Uche (Hernán 54’), Cavenaghi (Mario ’88).

CD Guadalajara: Toño; César, Gaffoor, Espín, Álex Ortiz, Jon Erice, Vicente, Aitor, Álvaro, Zazo (Jony ’45), Kepa (Christian ‘7).

Árbitro: Latre-Santiago (colegio aragonés). Amonestó a Álvaro Zazo (21’), Kepa (39’) y César (93’).

Incidencias: Partido disputado en El Madrigal ante 4.000 espectadores y correspondiente a la 3ª Jornada de la Liga Adelante.
 

 

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Redacción
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Redacción de nostresport.com Desde el 01/02/2023 informando del deporte de la Comunitat Valenciana

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