No cabe duda de que la venta de Roberto Soldado al Tottenham va a suponer un respiro económico a las arcas del Valencia, pero la realidad es que el conjunto ché vuelve a perder a su máximo estándarte, como ya sucediera con jugadores como Villa, Silva o Mata. En la presentación de su candidatura a la presidencia, Amadeo Salvo prometió no vender a los referentes y, de momento, Tino Costa, Valdez y Soldado ya no pertenecen al equipo de Mestalla.
José Soler Amorós I NOSTRESPORT.COM
No cabe duda de que la venta de Roberto Soldado al Tottenham va a suponer un respiro económico a las arcas del Valencia, pero la realidad es que el conjunto ché vuelve a perder a su máximo estándarte, como ya sucedió con Villa, Silva o Mata. En la presentación de su candidatura a la presidencia, Amadeo Salvo prometió no vender a los referentes y, de momento, Tino Costa, Valdez y Soldado ya no pertenecen al equipo de Mestalla.
El trabajo del nuevo Consejo está dejando mucho que desear en su primer mes de trabajo. A falta de dos semanas para el arranque liguero, Miroslav Djukic ha perdido a un centrocampista de calidad como Tino Costa y a dos delanteros que, entre ellos, anotaron 30 goles la pasada temporada. El Valencia está en cuadro, verde y despertando muchas dudas sobre su capacidad para luchar por entrar en Champions.
En su ‘stage’ en Speyer, el cuadro valencianista no fue capaz de vencer en ninguno de los tres encuentros que disputó, pero la peor sensación se reflejó en la delantera. El cuerpo técnico confía en la explosión de Paco Alcácer, pero su corta experiencia parece un bache demasiado duro para un jugador tan joven.
Con los 30 millones que el Tottenham va a pagar por Roberto Soldado, Amadeo Salvo podrá traer a un sustituto. Ese sucesor ya tiene nombre. Se llama Héder Postiga, delantero titular con Portugal que marcó 14 tantos con la elástica del Zaragoza. No obstante, aunque la llegada del ariete luso se haga efectiva, las sensaciones reclaman más refuerzos de garantías para poder luchar por el objetivo.
Los Banega, Romeu y Guardado necesitan la ayuda de otros referentes para engrandecer su figura. La cuenta atrás ha empezado y en los despachos deben despertar si no quieren ver afectada las ilusiones de los valencianistas.