Con la marcha de Alcácer y Negredo, nuevos jugadores deben coger el testigo en la punta de ataque ché.
La vanguardia blanquinegra, muy discutida por la carencia de un ariete de referencia, esta campaña, y de momento, aunque queda el mercado invernal, se basará en el gran estado de forma de Santi Mina, ahora tocado en su pie, y en Nani, que marcó goles en la Eurocopa y es la estrella en las posiciones de delantero. Rodrigo será otro jugador que deberá aportar, aunque sus cifras han bajado con el pasar de las temporadas.
Pero Munir es el nombre propio. En categorías inferiores ha anotado goles, pero con el paso de los años ha caído a banda para complementar al delantero, en diversas posiciones. Santi Mina, que tuvo su despertar como goleador nato en un encuentro contra el Rayo, en su etapa en el Celta, está ante su campaña clave. Debe dar el salto y ser un futbolista con más determinación todavía. Pero va por el buen camino.
Sin contar los posibles goles de los centrales, que en jugadas a balón parado y en acciones puntuales deben sumar, y también los tantos de la medular e interiores (Parejo, Medrán…) la fase ofensiva valencianista deberá ser culminada por unos delanteros que no son killers.
En los partidos en Mestalla, sobre todo, es donde se va a evaluar la capacidad de sumar del equipo. En la Liga pasada no se consiguieron unos guarismos muy elevados en general, pero este año tiene que servir de acicate la juventud de los atacantes del Valencia.