El Unics Kazan se deshizo de un Valencia Basket que lo intentó hasta las últimas (82-78). Los “taronja” no pudieron acabar con la buena racha rusa en un partido apretadísimo que acabó cayendo del lado local gracias a las genialidades de sus dos estrellas: Goudelock y Kaimakoglou.
Perasovic sabía que se enfrentaba al gran coco de la competición y que el mínimo despiste abriría una brecha en el marcador. Pero sus chicos saltaron al parquet agarrotados, un tapón a Triguero a la primera de cambios y dos tiros libres fallados por Romain Sato auguraban un partido complicado para los valencianos. Rafa Martinez hacía aterrizar a los suyos directamente en el Basket Hall con un triple. Acción que repitió Doellman en su única aparición del partido (5-8), pues la sombra de las lesiones que acecha al Valencia Basket se cobró su última víctima, el jugador norteamericano sufrió una rotura del tabique nasal que le impidió volver a la pista.
El acierto de Harangody desde los 5 metros y el rebote ofensivo permitió a los rusos recuperar la ventaja. Un parcial de 7-0 que rompió el base belga desde la línea 6,75 (12-13). Con Eidson en pista el Valencia se encomendaba a Sato, quien explotó su superioridad física sobre el ex-blaugrana en el poste bajo, permitiendo a su equipo cerrar el primer cuarto por delante (17-18).
El segundo período arrancó con un 2+1 de zapping, una jugada en la que Pau Ribas sacó petroleo y dejó entrever la poca fluidez de los valencianos en los siguientes minutos. El escolta catalán no encontraba ningún aliado en sus penetraciones, impasse del juego que Kaimakoglou aprovechó para liderar a los suyos (24-21), obligando al técnico croata a tirar de pizarra. Los de Perasovic cogieron aire y aumentaron un par de marchas su intensidad defensiva.
Pero para los últimos segundos los rusos lo tienen claro: balón a Goudelock. Con todo un aclarado por delante al ex-angelino no le tembló la mano para jugarse la última posesión con un tiro de 3 que le daba la ventaja al descanso al Unics (35-33).
Tras el paso por vestuarios se abría la veda para tirar, Lafayette mantuvo vivo al equipo gracias a su acierto (37-37). El Valencia Basket dejó de ser agresivo de cara al aro y fueron los triples de Van Rossom y Dubljevic los que desatascaron los ataques “taronja”. Mientras Trincheri apostaba por el poderío físico en la pintura (48-51).
Dos pérdidas consecutivas del Valencia permitió a los locales ponerse por delante en el marcador (54-51). Pero los del Turia aguantaron el tipo y forzaron un final abierto para el último cuarto (56-55).
Kaimakoglou estrenaba los últimos 10 minutos con un triple que tuvo su replica primero de la mano de Sato y a continuación de Dubljevic (59-63). Con el atino “taronja” Unics impuso una defensa cara a cara para tratar de evitar sus tiros de larga distancia, lo que favorecía el juego abierto de los valencianos y complicaba las ayudas rusas (64-69).
En ataque, el ala-pívot griego siguió a la suya desde el triple. Con el empate en el marcador (69-69) se encaró la recta final del choque, tres minutos en los que a los hombres de Perasovic le pesaron demasiado los casi 5.000 km de viaje, incapaces ya de anotar los tiros libres. Para despropósito un triple de Goudelock desde su casa condenaba a los valencianos (76-70) que no le perdieron la cara al partido y pelearon hasta el final (82-75).
Ficha Técnica
82 – Unics Kazan (17+18+21+26): McKee (3), Goudelock (18), Kurbanov (5), Harangody (14), Veremeenko (-) -cinco titular- Zisis (5), Sergeev (-), Vougioukas (10), Kaimakoglou (19) y Eidson (8)
75 – Valencia Basket (18+15+22+20): Van Rossom (14), Rafa Martínez (6), Sato (12), Doellman (3), Triguero (3) -cinco titular- Ribas (3), Dubljevic (19), Lafayette (15) y Barton (0).
Árbitros: Ankarali (TUR), Kowalski (POL) y Romano (ISR). Eliminaron por faltas personales al local Veremeenko (m.38).
Incidencias: segundo partido de la segunda fase de la Eurocopa, disputado en el Kazan Sport Hall ante 1.500 espectadores.