Roberto Soldado está en un momento inmejorable. A la mínima ocasión que tiene, el ariete del Valencia CF no perdona, y ayer salió al césped en sustitución de Aduriz y marcó el tanto que dejó los tres puntos en Mestalla. El goleador che lleva ya nueve tantos en Liga y cinco más en Champions y sigue llamando a la puerta de la Selección.
Salva Monzonís | NOSTRESPORT.COM
Roberto Soldado está en un momento inmejorable. A la mínima ocasión que tiene, el ariete del Valencia CF no perdona, y ayer salió al césped en sustitución de Aduriz y marcó el tanto que dejó los tres puntos en Mestalla. El goleador che lleva ya nueve tantos en Liga y cinco más en Champions y sigue llamando a la puerta de la Selección.
El ariete che no tiene techo, y sigue marcando goles con la elástica valencianista a un ritmo frenético y está en un momento muy dulce de cara a portería. Está teniendo una facilidad increíble para ver puerta, y está demostrando que ahora mismo es el delantero español más en forma y con mejores números. Catorce goles en lo que llevamos de temporada le avalan como un delantero a tener en cuenta, y que se ha convertido en la referencia ofensiva del club de Mestalla.
Sin ir más lejos, en esta última jornada liguera frente al Espanyol, el delantero blanquinegro no jugó de titular pero en la segunda parte saltó al césped sustituyendo a Aduriz cuando el resultado era de empate a uno. Y no llevaba ni cinco minutos en el terreno de juego cuando aprovechó perfectamente un centro de Tino Costa en un saque de esquina para peinar el balón con la cabeza y colocar el segundo en el luminoso. Un tanto que valía para dar la victoria final a los de Emery, y seguir sumando puntos para mantenerse terceros.
Con esta diana, ya son nueve las que lleva en el campeonato casero, y es el máximo realizador español. Con estos números, Roberto Soldado amenaza ya al Chelsea, e intentará que su punto de mira siga tan afinado como hasta ahora y pueda conseguir algún gol en Stamford Bridge. Un encuentro que necesitará un Valencia CF al cien por cien, ya que está en juego el pase a los octavos de final de la mayor competición europea a nivel de clubes y los che no renuncian a nada.