Siete horas han bastado para que la ilusión de todo el municipio de Villarreal liquide todas las localidades para el partido del próximo sábado ante el Almería. El conjunto de Marcelino García Toral contará con la ocasión de ascender ante una afición que ya llevó al equipo en volandas en Barcelona, con más de 10 mil gargantas amarillas en el Mini Estadi.
José Soler Amorós I NOSTRESPORT.COM
Siete horas han bastado para que la ilusión de todo el municipio de Villarreal liquide todas las localidades para el partido del próximo sábado ante el Almería. El conjunto de Marcelino García Toral contará con la ocasión de ascender ante una afición que ya llevó al equipo en volandas en Barcelona, con más de 10 mil gargantas amarillas en el Mini Estadi.
El Submarino puede tocar el cielo en la última jornada liguera si empata o gana al cuadro almeriense en su feudo. La gente de Villarreal es consciente de ello, y ya lo demostró desplazándose masivamente a la comunidad catalana en el triunfo ante el filial del Barça. Sus deseos por retornar a Primera y las ofertas impuestas por la entidad para la gran cita -entradas entre 4, 6 y 10 euros, aunque con un límite de cuatro por abonado- lucirán un Madrigal lleno hasta la bandera.
El club pide a todos los seguidores que acudan al estadio de amarillo para hacer un fortín que ayude al equipo a la consecución del objetivo. La final, el sábado a las 19 horas.